El argentino carga contra el socialismo ante el presidente del Gobierno: “El socialismo es fascista en política”.
Un saludo breve y frío y con el rey Felipe en medio, casi como mediador. Así ha sido el primer encuentro del presidente de Argentina, Javier Milei, con Pedro Sánchez. Ha tenido lugar pasadas las nueve de la mañana, en el interior de la Galería de las Colecciones Reales, donde acaba de comenzar la XXX Cumbre Iberoamericana, que este año se celebra en Madrid.
Este saludo entre Milei y Sánchez será, de momento, el único instante compartido por ambos jefes de Gobierno, que mantienen una relación distante y tensa por momentos. Se produce, además, dos semanas después de que el argentino llamase al presidente español “impresentable dictador”, “corrupto” y “ladrón”, en un nuevo episodio de los enfrentamientos que ambos han protagonizado desde la llegada de Milei a la Casa Rosada.
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La distancia entre ambos dirigentes ha marcado las relaciones entre España y Argentina durante los últimos años. Milei y Sánchez representan dos modelos políticos prácticamente antagónicos y sus diferencias han trascendido en numerosas ocasiones el terreno ideológico para convertirse en ataques personales. La tensión llegó a provocar una crisis diplomática en mayo de 2024, cuando el Gobierno español retiró a su embajadora en Buenos Aires después de que Milei atacase a Sánchez y a su esposa, Begoña Gómez, durante un acto de Vox celebrado en Madrid.
Una vez sentados todos lo representantes de países a la mesa y tras una breve bienvenida del Rey, en la que ha pedido colaboración entre los países para llegar a consensos, Sánchez ha reivindicado el diálogo y la cooperación entre los países iberoamericanos, incluso cuando mantienen posiciones políticas enfrentadas.
El mandatario español enmienda la agenda política, comercial, ideológica y geoestratégica de Trump ante muchos de sus aliados en la región iberoamericana
Tras la reelección del progresista Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil -el gran ausente en esta cita, junto a la mexicana Claudia Sheinbaum- y el batacazo de los republicados en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, Pedro Sánchez ha vuelto a enmendar la agenda política, comercial, ideológica y geoestratégica de Donald Trump, sin citarle expresamente en ningún momento, en su intervención inicial ante el plenario de la Cumbre Iberoamericana, pese a que en la sala se encuentran muchos de los aliados regionales del mandatario estadounidense en la región, como el argentino Javier Milei, el chileno José Antonio Kast o el hondureño Nasry Asfura, todos ellos además ya condecorados por la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso.
Sánchez ha advertido en su discurso de la complejidad de un contexto global en que “se están multiplicando las tensiones, se cuestionan las reglas compartidas y la desconfianza amenaza con imponerse a la colaboración”. “Lo fácil, en un mundo como el de hoy, sería no estar aquí, dejar de entendernos, refugiarnos en nuestras diferencias y resignarnos a un mundo cada vez más dividido”, ha señalado. Pero ha defendido justo el mensaje contrario ante la comunidad iberoamericana, en función de tres principios: “El diálogo, la cooperación y la paz”.
El mandatario español ha apostado así por el diálogo, “en un tiempo en el que algunos pretenden reducir las relaciones internacionales a la fuerza y a la subordinación”. También por la cooperación, “frente a quienes defienden el repliegue y también el unilateralismo”. “Y por encima de todo, la paz. Porque la destrucción y el dolor de la guerra no puede ser el precio de la ambición de unos pocos”, ha asegurado.
El presidente del Gobierno ha resumido, por tanto, su posición: “Diálogo frente a imposición, cooperación frente a división, y paz frente a violencia”. Estos son, a juicio de Sánchez, los principios que deben dirigir a la comunidad iberoamericana, pese a la extensión de los aliados de Trump en la región.
“El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía”, denuncia Milei ante Sánchez y el Rey
Tras las intervenciones de Nasry Juan Asfura (Honduras), María José Pinto (Ecuador) y Xavier Espot (Andorra), ha llegado el turno de Milei, que ha aprovechado su intervención ante Sánchez y el Rey para cargar contra el socialismo y las políticas progresistas europeas y para equipararlo con el fascismo. “El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía”, ha afirmado el mandatario argentino ante Sánchez y el resto de jefes de Estado y de Gobierno.
Milei ha vuelto a defender los principios del liberalismo económico y ha continuado estableciendo paralelismos entre el socialismo y el fascismo, que, según él, comparten el rechazo al libre mercado y la voluntad de concentrar el poder en manos del Estado: “Comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento”. Además, ha afirmado que estas ideas siguen presentes en las agendas que se presentan como progresistas y que, a su juicio, ganan terreno en Europa.
El argentino ha agradecido a España la organización de la cumbre y ha dedicado unas palabras de reconocimiento al rey Felipe, a quien ha atribuido un papel fundamental en la continuidad de estos encuentros. “Gracias a la perseverancia de Su Majestad, este espacio pudo convertirse en un lugar donde nuestros países pueden trabajar juntos”, ha señalado.

El encuentro de esta mañana se ha producido después de que ayer Milei plantase a los Reyes y no asistiera a la ceremonia de apertura de la cumbre, celebrada en el Teatro Real y que estuvo presidida por Felipe VI y Letizia, que por la noche ofrecieron una cena a los jefes de Estado y de Gobierno en el Palacio Real.
En lugar de participar en estos compromisos institucionales, Milei se reunió anoche con el líder de Vox, Santiago Abascal, con quien mantiene una estrecha relación política y personal. La cita coincidía con la recta final de la cena ofrecida por los Reyes y Milei priorizó ver a su amigo con el que no pudo coincidir hace dos semanas al estar Abascal enfrascado en actos de precampaña.
Según fuentes consultadas por La Vanguardia, tuvo que ver el hecho de que Milei llegaba de un viaje de quince horas y que hoy debía estar presente en la reunión de la cumbre. Las mismas fuentes apuntaron también a que el equipo de Milei pidió una audiencia con el rey Felipe, a quien tiene un gran aprecio, pero Exteriores demoró la respuesta porque si quería ver al Monarca, deía mantener también una bilateral con Pedro Sánchez. Esta situación ha evidenciado las distancias entre el mandatario argentino y el presidente del Gobierno español.

Así, el frío saludo de esta mañana entre ellos, con Felipe VI situado entre ambos, ha sido la primera imagen conjunta de Milei y Sánchez durante una cumbre con la que el Gobierno aspiraba a dar un nuevo impulso después de la escasa participación de mandatarios en la anterior edición, celebrada en Cuenca (Ecuador) en 2024. La presencia del presidente argentino, uno de los dirigentes más próximos políticamente a Donald Trump, tampoco es plato de buen gusto para Moncloa. Contrasta además con las ausencias de algunos de los principales referentes de la izquierda latinoamericana, como el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva o la mexicana Claudia Sheinbaum.
