
El descubrimiento es solo un hueso incompleto (llamado surangular) de la mandíbula inferior de esta criatura gigante, que, calculan, mediría cerca del tamaño de una ballena azul: un gigantesco ictiosaurio de tipo shastasaúrico.“El hueso de la mandíbula de un reptil prehistórico de 200 millones de años pertenece a uno de los animales más grandes del mundo«, según manifiesta en un comunicado el grupo de paleontólogos.Según el coleccionista de fósiles y coautor del estudio, Paul de la Salle: «Después del reconocimiento de una estructura de ranura y hueso, pensé que podría ser parte de la mandíbula de un ictiosaurio”.
«Como el único espécimen que se había encontrado está representado por una amplia pieza de mandíbula, un 25% más grande que la encontrada en Lilstock, era difícil estimar el tamaño del nuevo ejemplar. Las comparaciones sugieren que el ictiosaurio de Lilstock medía al menos, entre 20 y 26 metros de longitud. Pero tales estimaciones no son exactas, debido a las diferencias entre las especies”, añaden.El estudio ha sido publicado en la revista científica PLOS ONE.En 1850, también se encontraron y describieron otros huesos igualmente incompletos pertenecientes al Triásico tardío, de varios dinosaurios (estegosaurios y saurópodos), dinosauriosindeterminados y otros reptiles. Dos de ellos están desaparecidos y se cree que fueron destruidos.
Fuente: muyinteresante.es