Los tres militares del Regimiento Ingavi de La Paz imputados por los tratos crueles contra un premilitar de 17 años fueron enviados al penal de San Pedro con detención preventiva.
Encarcelan a 3 militares ante el llanto de sus subordinados
Los tres uniformados sindicados por los abusos cometidos contra un premilitar en el Regimiento Ingavi fueron enviados al penal San Pedro de La Paz.Premilitares con carteles en apoyo a los detenidos. Foto:APG Los tres militares del Regimiento Ingavi imputados por los tratos crueles contra un premilitar de 17 años fueron enviados al penal de San Pedro con detención preventiva. Después de la decisión del juez, otros jóvenes premilitares que pedían la liberación de sus instructores rompieron en llanto y aseguraron que la denuncia de abusos era tan sólo una mentira.“Se determinó la detención preventiva de los tres militares en base a los elementos de convicción puestos ante el juez. Se decidió que los tres vayan a la cárcel de San Pedro”, informó ayer uno de los fiscales asignados al caso, Fernando Lea Plaza.El subteniente Marco Antonio Achá y los sargentos Alejandro Sangalla y William Gutiérrez fueron imputados por delitos como lesiones, atentado contra la salud pública, incumplimiento de deberes e instigación al suicidio. De acuerdo a la denuncia, el premilitar fue humillado, golpeado, obligado a comer heces de animal y a beber orina.El pasado martes los uniformados fueron aprehendidos y ayer se realizó su audiencia cautelar en la que la Fiscalía demostró los indicios de responsabilidad y el peligro que representan para la víctima. En el transcurso de este acto procesal un grupo de premilitares y padres de familia se formó en puertas de los juzgados exigiendo la liberación de los militares.De acuerdo con la versión de estos jóvenes, el denunciante miente, pues nunca se le había obligado a comer heces ni a beber orina. Aseguraron que todo era una invención por la que tarde o temprano la víctima enfrentaría problemas.Una vez que se conoció la decisión de la detención preventiva la turba llamó “maricón” y mentiroso al denunciante, quien al ser menor de edad no asistió a los juzgados.Las agresiones verbales y psicológicas contra la víctima continúan. No sólo son los insultos de ayer, que se emitieron en público, sino también mensajes de WhatsApp. El hermano del adolescente explicó que otros premilitares amenazan a su hermano con un secuestro para darle una lección, pues saben dónde vive y estudia.“Gracias a Dios nos dimos cuenta  de lo que ocurría. Sabemos que un soldado supuestamente se suicidó por los maltratos en el cuartel. No sé si hubiera pasado lo mismo con mi hermano”, añadió.La Fiscalía ya está al tanto de ello y es posible que la investigación se amplíe por el delito de amenazas contra aquellas personas que envían estos mensajes. “Habría amenazas por parte de terceras personas contra la madre y el menor premilitar. Es por esto que se considera abrir un proceso o ampliar el mismo”.Desde 2017 a la fecha la Defensoría del Pueblo atendió 32 casos de abusos contra soldados y premilitares en las FFAA.Página Siete / La Paz