El régimen boliviano ha celebrado lo que aparentemente fue una victoria militar de Venezuela frente a los civiles que pretendían ingresar con ayuda humanitaria a un país que sufre hambre y escasez de medicinas. El hecho es que Maduro se valió de las tropas leales, pero también de hordas delincuenciales y de milicias armadas para atacar, destruir y quemar los camiones que se dirigían desde Colombia y Brasil con un saldo de varios muertos y cientos de heridos. La “hazaña” del dictador le ha causado una derrota moral frente al mundo que repudia el crimen de matar de hambre al pueblo con tal de conservar un poder que se cae a pedazos. El sátrapa también ha perdido peso político, pues salvo el presidente Morales, nadie en el mundo aplaude los ataques del pasado fin de semana y la necesidad de una intervención armada extranjera en Venezuela comienza a sonar con más fuerza.
Fuente: eldia.com.bo
