Virginia Giuffre aseguró que cuando tenía 17 años fue obligada por el magnate a tener sexo con el hijo de la reina Isabel II
El príncipe Andrés de York «sabe exactamente lo que ha hecho». Así de contundente fue Virginia Giuffre, una de las mujeres que reclaman justicia en el proceso contra el empresario Jeffrey Epstein por abusos y explotación sexual, ante una corte de Nueva York.
Giuffre hizo estas declaraciones a la prensa después de comparecer en una audiencia extraordinaria ante el juez Richard Berman con el objeto de que las víctimas pudieran contar su historia antes de que el caso contra el multimillonario sea desestimado tras suicidarse en su celda el pasado 10 de agosto.
Las palabras de Giuffre sobre Andrés de York se referían al comunicado que el británico emitió el sábado pasado. En el texto, el duque de York aseguraba que jamás «vio, fue testigo o sospechó de ningún tipo de comportamiento de la clase que consecuentemente llevó a ser arrestado y encarcelado» a Epstein.
El príncipe Andrés respondía así a la polémica provocada por la publicación de dos fotografías en las que se le ve abrazando la cintura de Giuffre en una de las fiestas de Epstein y despidiéndose de otra joven en el apartamento neoyorquino de su amigo.
No es la primera vez que Giuffre acusa al hijo de Isabel II, octavo en la línea de sucesión al trono británico, que negó los hechos en varias ocasiones. Incluso el Palacio de Buckingham salió en su defensa años atrás. «Se niega enfáticamente que el duque de York haya tenido alguna forma de contacto o relación sexual (con Giuffre). Las acusaciones hechas son falsas y sin ningún fundamento».
La última vez fue a mediados de agosto, cuando se revelaron una serie de documentos con detalles de las prácticas de Epstein en las que se involucra a Andrés de Inglaterra y aparecía el nombre de Ghislaine Maxwell, que trabajó supuestamente como «reclutadora» del millonario.
Esta mujer de la alta sociedad británica y socia cercana de Epstein, fue demandada en 2015 por Giuffre, quien la acusó de difamarla por decir que eran mentiras sus alegaciones de que el empresario la había traficado sexualmente con su participación como «madame».
En estos papeles se pueden leer declaraciones de varias de las víctimas como Joanna Sjoberg y Giuffre, quienes fueron obligadas por Epstein para involucrarse con el hijo de la reina Isabel II. En los documentos desclasificados, según los abogados, se encontraron registros de vuelos realizados por Giuffre para reunirse con Epstein, así como una foto de la víctima desnuda al lado del príncipe. Fue señalado como el responsable de tocar el busto de una menor y cometer otros actos contra al menos dos víctimas – Sjoberg y Giuffre-en la mansión de Epstein en Manhattan.
Giuffre fue una de las más de veinte mujeres que este martes declaró ante el tribunal de Manhattan. El juez Berman explicó que la comparecencia fue convocada por respeto a las víctimas y elogió su «valentía».
Las mujeres contaron cómo Epstein «robó» su inocencia. «Hoy estamos juntas. No seguiré siendo una víctima ni permaneceré en silencio ni un día más», dijo la actriz Anouska De Georgiou.
Las mujeres fueron escuchando los testimonios del resto, todos parecidos: jóvenes y vulnerables reclutadas, preparadas y forzadas a dar servicios sexuales al multimillonario, que se enfrentaba a 45 años de prisión.
Una de ellas, Chauntae Davies, describió cómo pasó dos semanas «vomitando casi hasta la muerte» en un hospital tras ser violada por Epstein. Otra víctima, que pidió permanecer en el anonimato, dijo que estará «perturbada para siempre» tras la violación. «Yo era su esclava. Me sentía indefensa y avergonzada«, dijo, y aseguró que Epstein amenazó con matarla si descubría que no era virgen.
La mayoría de las mujeres que contaron su historia expresaron su indignación por el suicidio del empresario. Jennifer Araoz afirmó que no tener la posibilidad de enfrentarlo en un juicio le «consumía el alma».
Algunas de ellas no solo recuerdan a Epstein, sino también a quienes ellas definen como «cómplices», como su ex amante, la inglesa Ghislaine Maxwell, hija del fallecido magnate de los medios Robert Maxwell. Y pidieron a la Fiscalía que capturen e inculpen a quienes participaron en el delito.
Maxwell, en paradero desconocido, ha negado las acusaciones en su contra.
La fiscal estadounidense Maurene Comey les aseguró que el Gobierno seguirá investigando. Al igual que el FBI, que abrió una investigación sobre el suicidio del empresario.
Epstein, de 66 años, fue hallado ahorcado en su celda el sábado 10 de agosto en una cárcel federal de Manhattan. Los servicios de emergencias recibieron una llamada sobre un posible caso de fallo cardíaco, pero cuando llegaron el empresario, que estaba detenido desde julio, ya se encontraba muerto.
Fuente: infobae.com






