Javier El-Hage* A propósito de la visita (reportada por eju.tv) de García Linera (un «matemático» marxista), Sacha Llorenti (alguien que se define como «anticapitalista y revolucionario» en Twitter) y Reimi Ferreyra (a quien no conozco pero, considerando a sus jefes y quienes ocuparon su cargo antes de él, sospecho que no entiende nada de economía), opino lo siguiente:1. Columbia University, Stiglitz y gobernantes autoritarios: me parece una barbaridad que Stiglitz se reúna con semejantes personajes que representan al autoritarismo resentido y carente de ideas que gobierna Bolivia, pero no me sorprende. Recuerdo que Stiglitz apareció por Bolivia en los primeros días del régimen de Morales (mucho antes de que ponga límites a las exportaciones, meta juicio a todos los ex candidatos opositores, meta preso al prestigiosísimo ex presidente del Banco Central boliviano Juan Antonio Morales, y ponga a un bróder a leer hojas de coca en el Tribunal Constitucional para definir las vidas, libertades y propiedades de los bolivianos).En efecto, imagino que hay un gran porcentaje de economistas profesores de Columbia o Harvard que se reunirían y asesoran a líderes autoritarios con la finalidad de tratar de tener una influencia positiva en cuanto a política económica. Es el caso de profesores que admiro mucho, como Hernando de Soto (vaca sagrada para la izquierda y la derecha estadounidenses) o Jeffrey Sachs (ex Harvard, hoy Columbia, importante simpatizante y asesor de la ONU y del partido demócrata). De Soto fue miembro del directorio de la Muammar Gaddafi Foundation y asesoró al dictador de ese país, mientras que Sachs realiza trabajos en muchos países de África Subsahariana (con su Earth Institute), cuyos líderes suelen ser en el mejor de los casos autoritarios y corruptos rematados.Cuando hacía yo mi maestría en el 2008 y 2009, el School of International Public Affairs (que quedaba al ladito del law school) invitó dos veces a Evo Morales, una a Chávez y otra a Ahmedinejad: qué tal ese trío de angelitos y luminarias intelectuales paseándose por el campus donde estudiaron Barack Obama, Justice Ginsburg y Benjamin Cardozo! Obviamente que yo casi me infarto y sigo teniendo capaz alguna úlcera de ver a Evo Morales hablando las mismas sandeces autoritarias en pésimo español en la célebre Rotunda Library y siendo aplaudido por chiquillos de 18 años y por profesores marxistas, «latinoamericanistas» y radicales que eran exactamente iguales de desinformados que yo cuando tenía 19 años y cargaba mi libro German Ideology (de Marx y Engels) por los pasillos de la UPSA.Lamentablemente, es normal que, en un país libre y una universidad prestigiosa, existan centros de estudiantes o profesores específicos que o admiran, porque no los conocen bien, o miran con curiosidad a personajes peligrosísimos y de cuidado como García o Llorenti. Lo bueno es que en un país libre la carrera de estos profesores también puede peligrar al momento en que las atrocidades de sus socios autoritarios termine contaminando sus currículums, como le ocurrió al Prof. De Soto (a quien admiro) por los días en que el carnicero de Gaddafi se volvió más famoso que Kony. Así que yo estoy tomando nota de lo que está haciendo Stiglitz (a quien, por cierto, no admiro).2. Jeffrey Sachs y Jagdish Bhagwati son dos profesores de economía también de Columbia (Bhagwati enseña en el law school) a quienes me gustaría ver opinar sobre esa «vanguardia intelectual» con la que está «dining and wining» Stiglitz:Sachs fue quien en 1985 se hizo famoso mundialmente por redactarle el DS 21060 al gobierno que iba a ser de Banzer y acabó siendo de Víctor Paz-Goni y con el que se frenó de golpe la hiperinflación de Bolivia, episodio que relata en detalle en su libro «The End of Poverty». Estoy seguro de que Sachs no tiene ninguna simpatía por este gobierno, que entre otras estupideces, se ha dedicado a satanizar el 21060 (y seguro que ya lo derogó).Bhagwati, por otro lado, es un profesor más antiguo que Stiglitz en Columbia y muchos años atrás fue profesor de Paul Krugman en el MIT. Bhagwati considera los libros «anti-globalización» de Stiglitz como «alarmistas» y «exagerados». Tanto es así, que se tomó el trabajo de escribir un libro, «In Defense of Globalization,» donde refuta las tesis de Stiglitz. Sugiero a los opositores ilustrados en Bolivia a los que le quede algo de plata y ganas de oponerse a este régimen autoritario, que vengan, cenen, se tomen un vino e inviten a Sachs y a Bhagwati a opinar sobre su colega Stiglitz y sobre Bolivia.*El autor tiene una maestría en derecho internacional en Columbia University. Tradujo al español el libro ‘Economía Básica’ del profesor Thomas Sowell de Stanford University, publicado en 2013. La nota publicada arriba ha sido extraída del perfil público de Javier El-Hage en Facebook.