No hace mucho, el Presidente quería obligar a los cruceños a cambiar el himno departamental para eliminar la frase “la España grandiosa” por considerar que no se puede llamar así a los que vinieron a saquear, matar y humillar a los pueblos indígenas. Cuántas veces ha repetido esa soberana mentira de que, durante la colonia, los españoles les quitaban los ojos y las manos a los nativos como castigo por aprender a leer y escribir. Ayer, luego de que Gobierno español decidió perdonarle a Bolivia una deuda de casi 90 millones de dólares, Evo Morales le dijo al rey Juan Carlos que “la historia del pasado es para el pasado” y le aseguró que “los pueblos indígenas no somos vengativos”. De haberlo sabido antes, los españoles seguramente hubieran invertido más en conseguir el perdón de Evo Morales, quien no ha dejado promover el rencor contra los españoles y de machacar con la descolonización durante los últimos cuatro años. Lo que no se sabe si le van a perdonar en la península es haber llamado “república” al Reino de España.
Bajo el Penoco