Fraude, si no es adentro ¿será afuera?


Lo de garantizar el derecho constitucional de los bolivianos en el exterior es cuento, lo que quiere el MAS es reemplazar los votos fraudulentos del antiguo padrón electoral.

image Emigrantes bolivianos esperan para ser registrados en el padrón biométrico en Sao Paulo, Brasil. El registro se inició el 14 de septiembre en el vecino país. (Foto Abi)

Para el MAS las normas y los acuerdos solo deben ser respetados si responden a sus intereses; de lo contrario, son material desechable. A estas alturas esta actitud ya puede ser considerada como principista, en el peor sentido de la palabra.



El oficialismo da un nuevo ejemplo de su «moral», al violar acuerdos alcanzados con la oposición en el congreso y  empezando una ofensiva para que sean empadronados todos los bolivianos residentes en el exterior, lo cual, en los hechos, significa abrir la puerta al más espectacular de los fraudes que se tenga memoria.

En la cámara de diputados, aprovechando de su mayoría, los masistas aprobaron rápidamente una disposición que modifica la Ley Electoral y deja si limites la inscripción de bolivianos en el exterior. El gobierno pese a todos sus esfuerzos no pudo hacer fracasar el registro biométrico a nivel nacional y ahora echa mano de los emigrantes y quiere forzar a la Corte Electoral a inscribir a un millón cuando estaba fijado un limite del 6%, es decir no mas de 211.093 bolivianos.

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No es una actitud que sorprenda y era de esperar que el MAS no se quedaría tranquilo ante la amenaza que significa el padrón biométrico a sus abiertos deseos de perpetuar al partido y a Evo en el poder y era evidente que buscaría alguna forma de perforar al sistema así tenga que acudir a las más burdas argumentaciones.

Por razones técnicas se estableció la imposibilidad de empadronar a más de un seis por ciento de los residentes en el exterior. El MAS estuvo plenamente de acuerdo con ello, nunca dijo que eso era inconstitucional y votó por la aprobación de la ley transitoria. Decir que la situación ha cambiado debido a que el presidente del Senado renunció para habilitarse como candidato es un absurdo de proporciones paquidérmicas.

Existen algunos elementos que deben ser considerados con sumo cuidado. En primer lugar no existen cifras confiables sobre el número de bolivianos en el exterior ya que miles de ellos residen en distintos países en forma ilegal y resulta poco creíble que estén muy interesados en empadronarse porque implicaría que se hacen visibles.

Esto lo sabe perfectamente el MAS pero sabe también que el contar con un número “x”, es decir indeterminado de potenciales votantes, favorece a sus intereses por cuanto al no existir una cifra por lo menos aproximada, no existiría control alguno y el número de votos, reales o ficticios, podría multiplicarse favoreciendo siempre, claro está, al partido en función de gobierno.

No se puede pasar por alto lo que dijo el vocinglero senador masista Felix Rojas, de que en Argentina el número de votantes podría llegar a los dos millones lo que podría determinar el resultado electoral de diciembre.

Que se argumente que se quiere garantizar el “derecho constitucional” de los residentes en el extranjero es puro cuento; lirismo puro con el que se quiere disfrazar la verdadera intención que tiene que ver más con el fraude que la garantía del ejercicio de los derechos ciudadanos.

En resumidas cuentas lo que quiere el MAS es reemplazar los votos duplicados, triplicados, de los muertos y de los ancianos supuestamente de más de cien años de edad, que estaban incluidos en el antiguo padrón electoral y que, es cada vez más evidente, le posibilitaron altas votaciones en los referendos revocatorio y constituyente.

Por otra parte se debe tomar en cuenta que el MAS ha empezado a mover sin ningún tipo de escrúpulos las fichas a su favor y es así que “Evo presidente” hará lo que tenga que hacer para favorecer a “Evo candidato”, en una clara distorsión del sistema democrático y de las leyes vigentes en el país. 

Aquí tenemos un ejemplo: si bien el presidente tiene toda la potestad de designar sus representantes ante las cortes departamentales cuando estos ya cumplieron el tiempo establecido para sus funciones, existe un aspecto de dimensión ética (aunque esta palabra no tiene sentido alguno para el gobierno), por el que no debiera haber puesto a masistas como vocales.

Ocurre que Evo presidente designa a los árbitros que conducirán un partido en el que será protagonista y no es que aquí se le esté pidiendo imparcialidad o ecuanimidad lo cual sería ridículo conociendo al presidente, sino simplemente de que, por lo menos, cuide algo las apariencias en beneficio de un sistema democrático que ya ha sido bastante vapuleado por su gobierno.