Dejó las computadoras por la cocina


Su historia cuenta. Puso sabor a su vida con el arte culinario. Dejó a un lado las computadoras por la cocina. Trabaja en un equipo de carreras en Argentina

image Creativo. Sebastián muestra la cocina que tiene en el camión con el que se transporta el equipo de carrera. Él se encarga de la alimentación de todos

Carmela Delgado | EL DEBER



Cuando descubrió su vocación por la cocina no lo pensó dos veces para cambiar las computadoras por el arte culinario. Sebastián Ariel Rodríguez Di Peace (21) terminó la secundaria en el colegio San Agustín y partió rumbo a Buenos Aires (Argentina) para estudiar Ingeniería de Sistemas. Sin embargo, al mes y medio  de iniciar el curso se dio cuenta de que eso no era lo que buscaba y prefirió alejarse de ese camino. Los cuatro meses que faltaban para concluir el semestre los pasó en varios lugares y se vio obligado a cocinar. “Pasaron seis meses y me puse a pensar sobre lo que había aprendido en ese tiempo, fue ahí cuando me di cuenta de que lo mío era la cocina”, indicó.

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Una vez convencido de lo que quería hacer comenzó a buscar instituciones que se encarguen de capacitar a profesionales en este rubro. Finalmente, optó por registrarse en el Instituto Argentino de Gastronomía.

Al principio no fue fácil que la familia acepte su decisión, porque por lo general esperaban que estudie una carrera universitaria. Sebastián tiene dos hermanos, la mayor es diseñadora gráfica y el otro es camarógrafo. Ahora sus papás (Susana y Carlos Orlando) lo apoyan en el oficio que desempeña.

Como anécdota, Sebastián recuerda que lo primero que aprendió fue a no cortarse los dedos. Los primeros meses los dedicó a aprender todo lo que era panadería y a cortar cuidadosamente las verduras, porque se tiene que conocer cuál es la preparación de  los ingredientes antes de cocinar.

La carrera le demandó dos años. Hace un mes que concluyó el curso que lo acredita como profesional gastronómico, pero su título se lo van a entregar en diciembre, debido a problemas de la gripe A H1N1 en Argentina.

Su experiencia en el campo laboral en cocina empezó antes de terminar los estudios. Su primer empleo fue como ayudante de cocina, pero al poco tiempo ascendió  y ahora trabaja como cocinero en el equipo GF Racing de Argentina, que compite en las categorías Top Race y Fórmula Renault. Desde julio recorre Argentina con el equipo en un camión equipado con nueve camas, cocina y casi todas las comodidades que brinda un hogar.

Estuvo de visita en Santa Cruz. Llegó para disfrutar unos días con su familia, pero hoy regresa a Buenos Aires para atender una competencia a partir del 1 de octubre. Durante el tiempo que dura el evento trabaja arduamente. Su tarea comienza a las 5:30 con la limpieza del camión y el abastecimiento de agua para todo lo que pueda necesitar durante el día. Tiene que preparar el desayuno, el almuerzo, la cena y las meriendas. Al mediodía prepara tres menús distintos. “Hago todo, desde pelar una papa hasta limpiar. Mi tarea termina recién a la 1:30 de la mañana”, subrayó. La cantidad de comida varía de acuerdo con los competidores que asistan a la carrera.

Sebastián es cuidadoso con todos los artículos y verduras que necesita para abastecer su cocina, pero asegura que por ningún motivo le puede escasear  condimentos, agua potable y papa. “Si me falta, tengo que improvisar de inmediato”,  confiesa.

Son muchos los planes que tiene para el futuro. El próximo trabajo, que ya está en puertas, se trata de un crucero por toda la costa Atlántica durante seis meses.  Tiene referencias de que en un viaje de éstos van como 2.000 turistas y se tiene que atender a toda esa gente, por eso el equipo de cocina que llevan a bordo es muy numeroso.

Este trabajo lo hace con gusto, porque confiesa que uno de sus mayores placeres es viajar. “Si estoy en un lugar durante mucho tiempo me desespero”.

Los platos nacionales todavía no son su especialidad, porque su formación ha sido más dirigida a la comida francesa, por eso quiere abrirse camino en Europa, Asia o Norteamérica.

Hasta el momento tiene acumuladas más de mil recetas. “Lo que destaco más son las técnicas, no tanto las recetas, porque hay que dar el toque personal”, indicó.

Piensa seguir ascendiendo en su carrera, porque hay peldaños que escalar. Primero está el chef, luego el subchef, el pastry chef (que hace postres), los jefes de cocina, pero cada uno de estos tiene su cocinero; luego vienen los ayudantes y los lavaplatos.