Tensión. Cocaleros amenazan con retomar puestos en el parque. Nuni pide control territorial de áreas indígenas. Cocaleros amenazan con huelga de hambre en la ciudad de Cochabamba.
Miembros de la etnia Yuqui protestan en la Prefectura y exigen la erradicación de cocales del parque Isiboro-Sécure, ayer. – Rocha José Los Tiempos
La Prensa
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Almaraz no habla con cocaleros y la tensión vuelve al Isiboro
LA POLICÍA DESTRUYÓ UNA PRECARIA ALDEA DEL SINDICATO 16 DE OCTUBRE
Los colonos recibieron copias de los títulos de propiedad de los indígenas sobre el parque. Los cocaleros estudian la posibilidad de declararse en huelga de hambre en la ciudad de Cochabamba.
La tensión volvió ayer al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) después de que el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, no concurriera ayer a un encuentro protagonizado por autoridades, indígenas y cocaleros en la Alcaldía de Villa Tunari.
El sábado hubo dos enfrentamientos entre los indígenas, a quienes pertenece el TIPNIS, y cocaleros asentados en el lugar, con el saldo de un campesino fallecido y tres indígenas gravemente heridos.
La ausencia de la autoridad acaeció después de que durante la noche del lunes y la madrugada del martes, 140 efectivos policiales destruyeran una aldea del Sindicato 16 de Octubre.
Adolfo Moye Rosendi, presidente de los originarios, explicó que el contingente encontró las precarias construcciones abandonadas y vacías.
Un fiscal de Villa Tunari acompañó a los uniformados. Llevaba la misión de secuestrar muebles y enseres de los avasalladores, pero no los halló en la incursión y dio visto buena para la quema de las chozas.
De forma paralela, efectivos de la Fuerza de Tarea Conjuntas (FTC) erradicó los cocales de la región, aunque, según el comandante departamental de la Policía, coronel Carlos Quiroga, también se encontraron pequeñas plantaciones de maíz, yuca y otros productos alimenticios.
Los policías caminaron unas ocho horas para ingresar al lugar y otras tantas para salir. Cruzaron ríos y avanzaron por sendas que se internan en medio del monte.
Con la excepción de 30 hombres que permanecen en Villa Tunari, unos 130 efectivos retornaron a Cochabamba.
En la reunión de Villa Tunari, ayer por la mañana, Almaraz debió explicar a los cocaleros las razones por las que no deben establecerse en la zona, mientras éstos esperaban conocer detalles sobre un eventual nuevo programa de asentamientos previsto por el Gobierno.
El secretario general de la Prefectura de Cochabamba, David Herrera, lamentó la ausencia del Viceministro en el encuentro, pues los cocaleros retornaron a sus sedes sindicales “muy enojados y molestos”.
Moye Rosendi sostuvo que como consecuencia de que la autoridad no se presentó en Villa Tunari, los indígenas temen que los avasalladores vuelvan a ingresar al Parque Nacional.
Herrera dijo que se entregaron a los cocaleros unas 50 copias de los títulos de propiedad de la TCO del parque Isiboro Sécure, extendidos a favor de las etnias yuracaré y yuqui, por lo que no es posible colonizar el área.
La Prensa intentó ayer comunicarse con el Viceministro de Tierras, pero éste no contestó su teléfono celular pese a los insistentes llamados; y funcionarios del área de Comunicación de esa dependencia de Estado informaron que no están al tanto de las labores cumplidas por Almaraz en el trópico cochabambino.
El Presidente de los indígenas del Isiboro Sécure afirmó que “se hizo una mínima parte, pues los invasores son más de 1.000 personas”, agrupadas en los sindicatos 16 de Octubre, Valle Encantado, Santa Rita, Nueva Estrella, Minera Llallagua, Urkupiña, Independencia, Uncía y otros núcleos que no están afiliados a las Seis Federaciones de Campesinos del Trópico de Cochabamba.
Denunció que en el área protegida se deforestó un espacio de aproximadamente 10 kilómetros de largo por unos 200 metros de ancho, donde se plantó hoja de coca. “Hubo tala ilegal de árboles y chaqueos”.
El director de Comunicación de la Alcaldía de Villa Tunari, Alexander Gironás, dijo que Benigno Laime, presidente del Concejo Municipal, solicitó a los cocaleros afiliarse a la matriz de los chapareños y aceptar sus reglas, que según el munícipe, evita el monocultivo de la coca.
Gironás dio cuenta de que los colonos insisten en plantar hoja de coca a causa de las ventajas económicas que representa,
Sin embargo, la respuesta de los colonizadores fue negativa, y uno de sus dirigentes declaró anoche a la red televisiva PAT que junto con sus compañeros analiza la posibilidad de replegarse a Cochabamba.
Anunció que cabe la posibilidad de que en esa capital se declaren en huelga de hambre a causa de la inasistencia de Almaraz a la reunión y en demanda de que se les provea tierras para su sustento y el de sus familias.
El presidente Evo Morales ordenó el lunes la erradicación de los cocales ilegales ubicados dentro de los márgenes del Parque, entablar diálogo con los asentados para que abandonen el lugar y buscar tierras fiscales para los invasores.
Mientras tanto, el cocalero Fortunato Ramírez fue sepultado por sus compañeros el lunes, uno de los heridos fue trasladado a Cochabamba, otro es atendido en el hospital de Chipiriri y el tercero fue llevado al nosocomio de Villa Tunari. Los lesionados están fuera de peligro.
Nuni pide control territorial de áreas indígenas
El vicepresidente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), Pedro Nuni, dijo ayer que después de haberse logrado el desalojo del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), corresponde que los originarios se organicen para evitar nuevos avasallamientos de sus tierras.
“Esta tarea debe hacerse en coordinación con los guardaparques que pertenecen al Servicio Nacional de Áreas Protegidas. Sólo así podremos garantizar que no volvamos a ser avasallados”.
Nuni declaró a La Prensa que dirigentes de las etnias yuqui y yuracaré le comunicaron que los invasores “se parapetaron en algún punto fuera del Parque. No los hemos buscado ni vamos a hacerlo. Este martes nos dedicamos a destruir sus precarias cabañas y sus cocales. Esperamos que la de hoy sea una jornada de calma”.
“Creemos que se replegaron a un centro urbano próximo, como Villa Tunari, por ejemplo”.
El dirigente y candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) a la diputación especial por el departamento del Beni aplaudió la reacción del presidente Evo Morales y sus ministros, quienes ordenaron a la Policía que se proceda al desalojo de los avasalladores del territorio protegido.
“Estamos satisfechos por la acción de la Policía. Actuó como debería haberlo hecho siempre y estamos tranquilos porque un grupo de policías se quedará en el lugar para prevenir futuras invasiones. Esperamos que los atacantes no se rearticulen y que cese definitivamente la violencia”.
Nuni criticó el lunes la negligencia con que reaccionaron las autoridades nacionales al conocer el problema del TIPNIS.
“Pacificamos la región”
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, aseguró ayer que los policías desplegados al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) pacificaron la región y se quedarán en el lugar “todo el tiempo que sea necesario” para evitar las plantaciones de hoja de coca y el avasallamiento de una tierra comunitaria de origen (TCO).
“La Fuerza de Tarea Conjunta también es parte de este contingente policial. No vamos a permitir plantaciones de hoja de coca en lugares ilegales, y en un parque nacional es ilegal la plantación de coca”.
La autoridad lamentó que se intente “politizar” la lucha contra el narcotráfico, pues “podemos tener diferencias políticas sobre muchos temas, pero en la lucha contra el narcotráfico y la seguridad ciudadana todos deberíamos estar juntos, opositores, oficialistas, autoridades, ciudadanos de a pie. Todos juntos debemos luchar contra los narcotraficantes y los delincuentes”.
Negó que exista en Bolivia un incremento de cocales y la producción de droga, pero “lo que hay son esfuerzos sostenidos y muy responsables de erradicación y racionalización de cultivos de hoja de coca, sin violencia, sin destruir con la fumigación los ríos y selvas”.
Rada aseguró que ya se superó la meta de 5.000 hectáreas erradicadas.
130 policías volvieron a la Llajta
Después de desalojar a los asentados en una precaria aldea del Sindicato 16 de Octubre, 130 de los 160 policías desplegados hasta el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) retornaron a la ciudad de Cochabamba.
Un contingente de 30 hombres permanecerá en Villa Tunari, desde donde mantendrá control de la zona, y en caso de producirse nuevos avasallamientos de cocaleros, solicitarán refuerzos a la capital del valle para intervenir nuevamente.
El coronel Carlos Quiroga, comandante departamental, sostuvo que “la Policía ha cumplido su deber de hacer respetar la ley, pacificar y garantizar la seguridad de la gente que vive en esa región del TIPNIS. Hemos movilizado 160 efectivos hasta esa región, desalojamos a los colonos y destruimos todas las viviendas precarias que habían construido, mientras que personal de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) destruyó todos los cocales”.
El parte oficial da cuenta de que en los enfrentamientos acaecidos el sábado, Fortunato Ramírez Martí, integrante de los colonizadores, murió por un disparo de arma de fuego, en tanto que otra persona recibió otro impacto, del que se recupera favorablemente.
Informó también que el viernes 25, víspera del choque entre indígenas y cocaleros, un núcleo compuesto por 15 efectivos se trasladó a la zona para notificar a los colonos que debían desalojarla.
El fuego cruzado entre ambos bandos se dio cuando ese grupo se hallaba de regreso en Villa Tunari, municipio cuya capital está ubicada a 160 kilómetros de la ciudad de Cochabamba.
“Parece que los colonos, enojados por la notificación y con intenciones de pelear, rebasaron el límite que fijaron los yuracarés en su territorio, en el sector de San Miguelito, un sitio conocido como línea roja, hasta que estalló el enfrentamiento”.
“De inmediato ingresó un grupo policial para controlar y pacificar el lugar. Luego ingresamos nosotros con un mayor contingente. En total llegamos a reunir 160 efectivos, que hicieron cumplir la orden de desalojo”,
Por decisión del Ministerio de Gobierno, un grupo de policías se establecerá en Villa Tunari para evitar el ingreso de extraños en el área y permanecerá todo el tiempo que sea necesario en este lugar.
Movilización
Indígenas yuquis llegaron ayer a la ciudad de Cochabamba y establecieron una vigilia.
Dirigentes de la etnia se reunieron con el Director Jurídico de la Prefectura cochabambina.
Los hombres portaron arcos y flechas. Su demostración fue pacífica en la plaza principal.
Colonos e indígenas presionan al Gobierno
LOS PRIMEROS PIDEN SER REUBICADOS Y LOS SEGUNDOS, LA ERRADICACIÓN DE COCA DEL TIPNIS
Campesinos desalojados del Parque Isiboro-Sécure. – Goitia Rodolfo Los Tiempos
Por Zelada Cabrera Michel – Los Tiempos – 30/09/2009
Villa Tunari | Los Tiempos
Los colonos desalojados del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis) amenazaron con asumir medidas de presión como una huelga de hambre dura, e incluso la retoma de tierras y posterior resistencia en caso de que el Gobierno no escuche sus peticiones.
Los colonos aceptan ser desalojados, pero piden ser reubicados en otras tierras; una indemnización justa por el terreno que pagaron y por la productividad que le dieron y, finalmente, una investigación para encontrar a los responsables de la muerte de Fortunato Ramírez.
Ayer, la inasistencia a una mesa de diálogo del viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, enojó a los colonos, cuyos dirigentes esperaron vanamente, en la Alcaldía de Villa Tunari desde las 11 de la mañana hasta las cinco de la tarde, al funcionario de gobierno, quien dijo tener otros asuntos que tratar en Cochabamba.
Y mientas los colonos, agrupados bajo el nombre de “Sindicato 16 de Octubre”, definen sus medidas, otros sectores también presionan al gobierno. Ayer una delegación de los indígenas de la etnia Yuqui, que llegó hasta la Prefectura de Cochabamba, dio plazo de 72 horas para que la Policía desaloje y erradique los cocales en la zona de Isiboro. En tanto, Pedro Nuni, vicepresidente de la Central Indígena de Pueblos del Oriente Boliviano (Cidob), respaldó ese ultimátum y amenazó con movilizar a los 34 pueblos indígenas que existen la región del Isiboro –limítrofe entre Cochabamba y Beni–, para hacer respetar el derecho propietario y “echar a grupos de cocaleros y narcotraficantes del lugar”.
Hasta ayer, los colonos desalojados se encontraban reunidos a varios kilómetros de San Miguelito, luego de la jornada violenta del sábado pasado en la que murió, por herida de bala, Fortunato Ramírez, uno de sus afiliados. Otros dos resultaron heridos, uno de ellos en estado de gravedad está internado en el hospital Viedma con una bala incrustada en la columna vertebral.
Si bien los dirigentes de los asentados han negado que existan sembradíos de coca en el Isiboro, ayer el comandante de la Policía de Cochabamba, Carlos Quiroga, dijo que además de desalojar a todos los colonos que invadieron el Tipnis, se destruyeron todas las plantaciones de coca.
«Las Policía ha cumplido con su deber de hacer respetar la ley, pacificar y garantizar la seguridad de la gente que vive en esa región del Tipnis. Hemos movilizado 160 efectivos hasta esa región, desalojamos a los colonos y destruimos todas las viviendas precarias que habían construido. La Fuerza de Tarea Conjunta destruyó todos los cocales», informó a ABI en Villa Tunari el comandante policial.
Eusebio Ortiz, dirigente de los 250 colonos, lamentó que en su ausencia, los “yuras” (como llaman a los indígenas de la etnia Yuracaré que habitan en Isiboro) hayan quemado sus casas, saqueado sus herramientas y vestimenta y “macheteado” sus plantaciones de arroz, yuca y papaya. Acusó de “criminales” a los autores.
En tanto, Pastor Cano, otro de los dirigentes, pidió que se establezcan con rigurosidad los límites ente los departamentos de Beni y Cochabamba para evitar futuros conflictos
Lamentan actitud de Almaraz
David Herrera, secretario general de la prefectura, lamentó que el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, no haya asistido a la reunión comprometida con los colonos del Sindicato 16 de Octubre.
“Almaraz tendría que explicar a la gente que no se va a tolerar, no se va a permitir ningún asentamiento ilegal, porque hay una línea demarcatoria y una ley. Que no esperen ser desalojados violentamente y que abandonen los asentamientos voluntariamente”, explicó Herrera.
La autoridad prefectural dijo que cualquier problema que desde este momento pueda surgir, será de responsabilidad de Almaraz.
Herrada denunció que hay dirigentes indígenas que han viabilizado los asentamientos, han dado apoyo logístico a cambio de dinero y que debe investigarse para que se sancione a los responsables. “No puede haber indígenas a los que se les da todo el apoyo y luego sacan plata y se hacen a los locos. Alguna gente cae y cree que son terrenos fiscales que pueden ocupar”, dijo.