La empresa argentina también defendió la transparencia de su participación en la última licitación para certificación de cantidad y calidad de combustible

Ante una serie de cuestionamientos, la empresa certificadora Camin Cargo Control Argentina rompió este martes el silencio y no solo defendió la transparencia de sus contratos con el Estado, sino la calidad de la última certificación de los combustibles que —aseguró— “resultó negativa a residuos contaminantes”.
A través de un comunicado, la firma internacional expresó su disposición a “una revisión técnica conjunta que permita certificar públicamente estos extremos”, en alusión a la sujeción de sus actuaciones con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) “conforme a la ley, a los reglamentos aplicables y a los contratos suscritos”.
El nombre de la empresa apareció en el escenario mediático el 2 de febrero, cuando Carlos Cuéllar, gerente de Productos Derivados e Industrializados de YPFB, apoyado en el informe de la firma, aseguraba la calidad de los carburantes, aunque ese mismo día el Gobierno admitió problemas.
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Respecto a ese hecho, asegura que tomó 24 muestras entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de enero de 2026, “bajo estándares internacionales de verificación, las que resultaron negativas a la existencia de residuos contaminantes”, las cuales fueron avaladas por YPFB.
Un reporte inicial de YPFB da cuenta de que en la gasolina encontraron residuos de manganeso y goma, lo que dañó los motores de varios vehículos, como denunciaron insistentemente los choferes. El problema, según el reporte, fue identificado en dos tanques de mezcla de gasolina con etanol.
En el comunicado también se da cuenta de que Camin Cargo Control opera en Bolivia desde 2021, y que en la última licitación se presentó y resultó en el primer lugar de oferentes con el precio más bajo. Desde YPFB se informó que este proceso fue anulado.