El gobierno de Rodrigo Paz impuso un modelo económico que tiene como base el mercado y la inversión pública, que tuvo su punto de inflexión en el retiro de la subvención a los hidrocarburos.

Bolivia gestiona con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un programa de crédito de hasta $us 3.300 millones para respaldar sus acciones contra la crisis económica, a cambio de reformas estructurales destinadas a restablecer el crecimiento y la sostenibilidad fiscal, según el especializado portal Bloomberg.
Se trata de un acuerdo de mediano a largo plazo conocido como Extended Fund Facility (EFF), que permitiría a Bolivia solicitar entre ocho y diez veces su cuota ante el organismo; es decir, entre $us 2.600 millones y $us 3.300 millones, según personas con conocimiento de las negociaciones.
A cambio, revela la nota, la administración de Paz comprometería aplicar reformas estructurales destinadas a restablecer el crecimiento y la sostenibilidad fiscal, ambos indicadores críticos a la conclusión del ciclo del MAS en el poder.
De consolidarse el acuerdo crediticio, el FMI retornaría a Bolivia después de 19 años, con el intermedio de 2019, cuando el gobierno de Jeanine Áñez concretó un crédito de $us 327 millones que posteriormente fue devuelto por la administración de Luis Arce.
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Durante el gobierno del MAS no se acudió al organismo internacional, con el argumento de que sus créditos eran condicionados a reformas económicas.
Paz retiró la subvención a los hidrocarburos y llevó a precio internacional el costo de los combustibles, después de más de 20 años de subsidio y una carga económica que superó los $us 3.000 millones. En enero logró un superávit de Bs 2.300 millones y prepara el cierre de empresas públicas, entre otras medidas, en un modelo económico que prioriza el mercado y la inversión privada.
No se conocen las condiciones del acuerdo que se negocia, ya que las conversaciones continúan, señalaron las personas, que pidieron no ser identificadas debido a que las discusiones son privadas, según la nota de prensa firmada por Jorgelina Do Rosario y Sergio Mendoza.
Un portavoz del FMI no respondió a una solicitud de comentarios. El Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central de Bolivia declinaron hacer comentarios.
Un programa EFF otorgaría a la nación sudamericana un período de gracia de al menos cuatro años y medio antes de comenzar a reembolsar la deuda.
En enero, representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunieron con el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, durante el Foro Económico de Davos. Según un posteo de la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, fueron destacables los «esfuerzos» del gobierno central para mejorar las condiciones de vida de los bolivianos y anunció el apoyo “en cada etapa del proceso” por parte del FMI.