El Plan San Alberto fue activado en instalaciones estratégicas del país para evitar nuevos hechos de sabotaje, mientras el Gobierno ratifica acciones penales y control total de la cadena de combustibles.
eju.tv / Video: Bolivia TV
El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, informó este lunes el despliegue de 1.500 efectivos militares para el resguardo de 16 plantas estratégicas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en el marco del Plan San Alberto, activado tras la denuncia de sabotaje en la cadena de combustibles que hizo el presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira.
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“Este plan está operativizado por las Fuerzas Armadas, con tropas especiales, oficiales profesionales y soldados, con la finalidad de resguardar las instalaciones y que no vuelva a suceder ningún sabotaje”, señaló Salinas. Precisó que el resguardo se ejecuta en los principales departamentos del país y que se mantendrá ‘el tiempo que sea necesario’.
El presidente Rodrigo Paz anunció a primera hora de esta jornada el despliegue de resguardo militar en las plantas estratégicas de YPFB, tras denunciar que la afectación a la calidad de la gasolina registrada semanas atrás fue producto de un ‘acto deliberado de sabotaje’ y no de una falla técnica o administrativa como se estimó en un principio.

“Lo ocurrido con la calidad de la gasolina no fue un simple error técnico, no fue impericia, fue un acto deliberado de sabotaje”, afirmó el mandatario, al señalar que su gobierno recibió la empresa estatal “en un estado de calamidad administrativa, financiera y técnica”, situación que, dijo, es consecuencia de más de dos décadas de control de ‘estructuras criminales’ enquistadas en el aparato estatal.
En consecuencia, el ministro Salinas explicó que la presencia militar se concentra en los perímetros de las plantas, para impedir el ingreso de personas ajenas a la estatal, y que se evalúa acompañar cisternas con personal militar, previa solicitud del Ministerio del sector. “Estamos dispuestos a prestar esa cooperación y colaboración”, indicó.
Consultado sobre el origen de la medida, Salinas se remitió a la denuncia pública de YPFB. “Del sabotaje del que se habla es el que ha denunciado Yacimientos cuando la gasolina fue contaminada”, afirmó; empero, evitó ingresar en detalles que corresponden al Ministerio de Energía y a la propia empresa estatal, según sus palabras.

Por ello, el plan de resguardo se alinea con el anuncio del presidente Rodrigo Paz, quien denunció el acto ‘deliberado de sabotaje’ y dispuso protección militar para blindar la soberanía energética, garantizar la trazabilidad y cortar de raíz cualquier intento de sabotaje técnico o administrativo.
Salinas recordó que la Constitución asigna a las Fuerzas Armadas la misión de preservar y cuidar las empresas estratégicas del Estado, y reiteró que su cartera no especulará sobre responsabilidades penales. “Yo no puedo interferir de ninguna manera. La información la darán las instancias competentes”, sostuvo. Mientras el resguardo se mantiene, el Gobierno ratificó que avanzarán las investigaciones y las acciones legales anunciadas.