La decisión de extraditarlo de manera inmediata generó cuestionamientos sobre la falta de una investigación local que permitiera conocer sus presuntos nexos políticos, pero el ministro justificó la medida por la debilidad del sistema penitenciario del país.
eju.tv / Video: Ministerio de Gobierno
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó esta noche (13) que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue capturado en un operativo de fuerzas especiales en el barrio Las Palmas de Santa Cruz y, horas después, trasladado al aeropuerto de Viru Viru para ser entregado a agentes de la DEA y expulsado del país hacia Estados Unidos. La decisión de extraditarlo de manera inmediata generó cuestionamientos sobre la falta de una investigación local que permitiera conocer sus presuntos nexos políticos, pero el ministro justificó la medida por la debilidad del sistema penitenciario del país.
«Se lo ha expulsado de manera inmediata, y esto hay que admitir, porque nuestro sistema penitenciario es muy frágil. Es decir, Marset detenido en uno de estos recintos penitenciarios, ya sea Palmasola, El Abra o Chonchocoro, se hubiesen producido muchos asesinatos y crimen», enfatizó el ministro que reconoció la vulnerabilidad de las cárceles bolivianas para albergar a un capo de la magnitud del uruguayo.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La autoridad añadió que existían otros elementos que obligaban a proceder con la expulsión inmediata hacia los Estados Unidos debido a que sobre él pesaba el sello rojo de Interpol.
El ministro también se refirió a los hallazgos en los inmuebles intervenidos durante el operativo. «Hemos encontrado muchos dispositivos electrónicos, como celulares, tablets, que están siendo investigados. Hemos encontrado mucho armamento, más sofisticado que el que tienen la Policía nacional y las propias Fuerzas Armadas. La vivienda era una vivienda de lujo», detalló y evidenció el poderío logístico y económico con el que contaba el narcotraficante en territorio boliviano.
Por último, Oviedo reafirmó que el procedimiento se realizó conforme a los protocolos internacionales y legales, en coordinación con Interpol y las autoridades migratorias. Mientras tanto, Marset ya se encuentra en Estados Unidos, donde enfrentará cargos por narcotráfico, sin embargo deja tras de sí un debate sobre la oportunidad perdida para investigar sus posibles vínculos con políticos y funcionarios bolivianos de gobiernos anteriores.
