La modificación del tipo de cambio, una tarea nada fácil


El precio del dólar en el mercado nacional registra volatilidad, en especial el paralelo, por los problemas en el mercado del precio de petróleo

eju.tv / Fuente: El Diario



A pesar de haber planteado el Presidente del Estado en su campaña la aplicación de una banda de precios para eliminar el tipo de cambio fijo para el dólar, la decisión depende de la disponibilidad de divisas, a esto se agrega que el Banco Central de Bolivia (BCB) aún no tiene la capacidad de ingresar en el terreno de la oferta y compra de dólares, debido a la baja cantidad de la moneda estadounidense.

Economistas señalan que se necesitaría un préstamo importante del Fondo Monetario Internacional (FMI) para esta tarea; sin embargo, el acercamiento con el ente emisor está en pausa.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

El precio del dólar en el mercado nacional registra volatilidad, en especial el paralelo, por los problemas en el mercado del precio de petróleo, y Bolivia está supeditado a shock externos. El valor subió en los últimos días.

El economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, reflexionó respecto al tipo de cambio fijo y señaló que, para hacerlo más flexible, se necesitará inyección financiera.

Dijo que se debe cuidar mucho las reservas del Banco Central de Bolivia, en un contexto en que la volatilidad del precio del dólar será aprovechada (por especuladores), debido al alza del valor del crudo en el mercado internacional.

En ese sentido, sostiene que el Gobierno debe analizar el tema, más aún cuando una posible subida de precios de combustibles, en junio, podría acarrear un conflicto social, una vez que se analice el contexto del valor del petróleo en el mercado internacional por parte del Ejecutivo.

“No tiene una política clara de recurrir (a financiamiento para este tema)”, de acuerdo con Bernal y recuerda que hizo algunos acercamientos (con el Fondo Monetario Internacional).
“Necesitamos 10.000 millones de dólares y el único (que puede proporcionar) es el FMI, ya debía estar en negociaciones”, puntualizó.

Dólar paralelo

El economista e investigador Fernando Romero, al igual que Bernal, también señala que el precio alto del crudo en el mercado europeo y norteamericano, incidirá en Bolivia.
De hecho, en el país existe una volatilidad importante por ese fenómeno reflejado en el dólar paralelo, que terminó la semana con una cotización de 9,40 bolivianos, mientras que en el dato del BCB se cotizó en 9,13.

“El tipo de cambio es volátil y especulativo, supeditado a shock externos, como lo que ocurre ahora en el mercado del petróleo. Un dólar fijo es más teórico que práctico, pero rige el paralelo”, apuntó.

Ese panorama podría significar que el país se encaminaría muy pronto a un tipo de cambio flexible, aunque en los hechos la decisión todavía está alejada de la realidad.

“Lastimosamente a la fecha las Reservas Internacionales Netas (RIN) en dólares están bordeando los 400 millones. Cantidad pequeña”, manifestó.

Romero explicó que se requiere entre 2.500 millones a 4.500 millones de dólares, sólo para modificar el tipo de cambio de uno fijo a uno flexible, pero en este momento, el BCB no tiene capacidad en divisas para asumir el gran reto.

Mas allá del anuncio la realidad es otra, ese escenario devela la fragilidad y debilidad de la economía nacional, que está complicada.

“Necesitamos un colchón financiero para equilibrar el mercado cambiario de uno fijo a uno flotante”, aseguró a tiempo de señalar que una alternativa para alcanzar este objetivo es acudir a organismos internacionales, el camino de corto plazo, en materia monetaria.
Sin embargo, los créditos del Banco Mundial (BM), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la CAF, no van en ese camino y sólo se puede acudir al Fondo Monetario Internacional.

“Creo que, para estabilizar la economía boliviana, y que respalde ese ajuste que se pueda dar, una devaluación, (Bolivia requiere) un préstamo del FMI”, planteó.
Como todos los créditos del Fondo Monetario Internacional vendrán condicionados, en función de metas macroeconómicas de estabilización, que pueden ser antieconómicas, pero necesarias, afirma Romero.

El Gobierno debe evaluar lo más antes posible, ya que la economía boliviana está enferma y necesita una transfusión, sino puede pasar a una situación mucho más crítica, alertó.

Balanza de pagos

Por su parte, el analista económico Darío Monasterio indicó que precisamente para estabilizar la balanza de pagos están los préstamos del FMI.

“En que consiste la balanza comercial y la balanza de capitales. La primera son las exportaciones menos importaciones y la segunda ser refiere a la Inversión Extranjera Directa o ingreso de capitales versus salida de capitales”, explicó.

Ese proceso es lo que equilibra las Reservas Internacionales Netas. Se refleja también en la cantidad de dólares que tiene un país para hacer frente a unos movimientos en el tipo de cambio.

Monasterio expresó que el FMI está llamado a ser eso, es su función, respaldar las reservas para hacer movimientos en el tipo de cambio oficial. “No tendría nada de malo en hacer un plan de estabilización para estabilizar las cuentas relacionada a las cuentas monetarias. Se requiere dólares para hacer una devaluación oficial”, opinó.

Asimismo, sostiene que primero se requiere ordenar la administración de Estado, como generar mayor institucionalidad y, obviamente seguir generando señales positivas para poder, en lo cualitativo, tener condiciones y también respaldado con lo cuantitativo, que puede ser, no solo un préstamo del FMI, sino también a través del ingreso de inversión extranjera directa y la repatriación de capitales de algunos bolivianos, con alguna amnistía.

Crudo

Mientras tanto, respecto a la volatilidad del precio del crudo en el mercado internacional, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, explicó que están monitoreando el tema.

Recalcó que no pueden tomar decisiones coyunturalmente debido a la volatilidad del valor, mientras la compra realizada con anticipación no sufrirá cambios en el corto plazo, pero después analizarán el tema.

Aseguró que una de las apuestas está centrada en la compra del crudo y no tanto combustibles, como se recordará se importa casi el 90% de diésel y un poco más del 50% de gasolina para el consumo interno, en tanto las refinerías sólo operan en un 40%.

Ahora, buscan comprar crudo y reducir el presupuesto en la adquisición de combustibles, ya que para ello requieren 160 millones de dólares, y con la adquisición de petróleo el monto se reduce a 130 o 140 millones, que dependerá del valor en el mercado internacional.