La Habana muestra calles vacías y ausencia de turistas en plena temporada alta a causa de la crisis energética


Una reducción marcada en la llegada de visitantes internacionales afecta la actividad en sitios emblemáticos y evidencia el impacto de la crisis energética y económica que vive Cuba desde principios de 2024.

La Habana muestra calles vacías y ausencia de turistas en plena temporada alta a causa de la crisis energética (EFE)


Fuente: Infobae.com

Las calles de La Habana muestran una imagen poco habitual incluso en temporada alta: la ausencia de turistas se percibe en espacios emblemáticos como la Habana Vieja, el Parque Central y el Capitolio. A pesar de que tradicionalmente la Semana Santa representa uno de los momentos de mayor afluencia de visitantes extranjeros, este año la capital cubana y otras zonas turísticas del país se presentan desiertas, reflejo de la crisis energética y económica que atraviesa Cuba desde 2024. La situación ha impactado de forma directa en el sector turístico, que enfrenta una caída del 30% en la llegada de visitantes internacionales durante los dos primeros meses del año con respecto al mismo periodo de 2025, según reportó la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

En los primeros dos meses del año, Cuba recibió 262.496 visitantes internacionales, lo que representa 112.642 menos que en el mismo periodo de 2025. Esta cifra, publicada por la ONEI, constituye el peor inicio de año para el turismo cubano desde 2002, si se excluyen los años en que las restricciones sanitarias por la pandemia condicionaron la movilidad global. Solo en febrero, arribaron a la isla 77.663 turistas. El descenso de visitantes es generalizado y afecta a todos los segmentos del sector, que venía mostrando signos de debilidad estructural desde antes del agravamiento de los problemas energéticos.



El turismo en Cuba experimenta una caída del 30% en visitantes internacionales durante los primeros meses de 2024, según la ONEI. (EFE)

 

El testimonio de quienes trabajan en contacto directo con los turistas da cuenta de la situación. Alberto Ruiz Laffitte, encargado del cuidado de los autos clásicos descapotables destinados a los paseos de visitantes en La Habana, señaló: “En esta zona: Habana Vieja, Parque Central, el mítico Capitolio, el turismo está malo por el problema energético. No está entrando turismo por eso (…). Todo en Cuba está parado”. La afirmación se repite entre otros trabajadores del sector. Ezequiel Palacios, chófer de un coche halado por caballos en la Habana Vieja, relató que apenas hay turistas, lo que ha obligado a los operadores a ofrecer servicios a la población local y cobrar en moneda nacional, en un intento por mantener una mínima actividad económica.

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El desglose por países emisores de turistas confirma la tendencia negativa. El número de visitantes procedentes de Canadá, el principal mercado, cayó un 28,4% hasta los 124.283 en febrero. Los viajeros de Rusia disminuyeron un 7,6 % hasta los 20.668, mientras que la llegada de la comunidad cubana en el exterior se redujo más de un 40 %, hasta los 23.002. Los turistas estadounidenses descendieron un 55,9 %, situándose en 11.791. También se registraron caídas en los visitantes de México (6.674), Francia (5.649), España (4.422) e Italia (4.059). Solo aumentaron los turistas de Argentina (10.590) y China (5.429).

Las restricciones de combustible y los apagones en Cuba impactan directamente al sector turístico y afectan la economía local. (EFE)

Hasta el pasado febrero, la llegada de turistas internacionales a Cuba cayó un 30% respecto a 2025, en medio de una crisis energética agravada por restricciones de combustible y apagones, lo que ha dejado las calles de La Habana prácticamente vacías y afectado gravemente a los trabajadores del sector.

La situación contrasta con la de otros destinos del Caribe, como Punta Cana en República Dominicana y Cancún en México, que reportan cifras récord de visitantes tras la pandemia. Mientras esas regiones experimentan una recuperación sostenida del turismo internacional, Cuba se enfrenta a un estancamiento que repercute en su economía y en la vida cotidiana de miles de trabajadores.

La llegada de turistas de Canadá, Rusia y Estados Unidos disminuye considerablemente, mientras solo Argentina y China muestran incrementos. (EFE)

Como parte de las medidas ante la escasez de combustible, las autoridades cubanas ordenaron el cierre de varios hoteles desde principios de febrero. El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga anunció un plan de ajuste para reducir el consumo energético en el turismo, que incluye la compactación de las instalaciones y la priorización de la temporada alta. Esta estrategia impactó especialmente en complejos ubicados en Varadero y en los cayos del norte, que tuvieron que interrumpir o limitar sus operaciones.

La crisis energética también ha afectado la conectividad aérea del país. El pasado 4 de marzo, el gobierno extendió hasta el 10 de abril la advertencia sobre la falta de combustible para aviones en todos los aeropuertos internacionales de Cuba, lo que ha limitado la llegada y salida de vuelos y ha dificultado aún más la llegada de turistas extranjeros.

Trabaladores del turismo en La Habana, como conductores de autos clásicos y coche de caballos, relatan el desplome de la actividad turística. (EFE)

Durante 2025, Cuba recibió 1.810.663 visitantes internacionales, la cifra más baja desde 2002 si se excluyen los años de pandemia, agravando la situación de un sector esencial para el ingreso de divisas y la generación de empleo. El turismo cubano había experimentado cifras récord en 2018, con 4,6 millones de visitantes, y en 2019, con 4,2 millones, momentos en que el “deshielo” diplomático con Estados Unidos y la eliminación temporal de algunas restricciones de viaje favorecieron la llegada de extranjeros. Actualmente, la coyuntura es radicalmente distinta.

El deterioro de las condiciones energéticas, la disminución de vuelos internacionales y la caída de los principales mercados emisores dibujan un escenario incierto para la industria turística cubana, que culmina la temporada alta con cifras muy alejadas de su potencial y sin señales de una recuperación inmediata.