Rubén Barrientos señala factores geográficos, económicos y de control que favorecen la presencia de organizaciones criminales.
eju.tv / Video: LHP
El exdirector de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC), Rubén Barrientos, afirmó que Santa Cruz se ha convertido en un punto atractivo para organizaciones criminales internacionales debido a su ubicación geográfica, dinamismo económico y debilidades en el control migratorio y territorial.
El análisis del exdirector de la fuerza anticrimen apunta a que Santa Cruz reúne condiciones que la convierten en un espacio atractivo para organizaciones criminales internacionales. “Santa Cruz tiene una característica geográfica muy interesante”, sostuvo, al explicar que su ubicación cercana a fronteras con Brasil y Argentina facilita el movimiento de personas y actividades ilícitas.
A ello se suma, según indicó, el dinamismo económico del departamento y su estilo de vida. “La producción y el manejo económico hace que la gente se traslade”, afirmó, destacando que estas condiciones atraen tanto inversiones legales como actividades ilegales. Barrientos también mencionó factores sociales y urbanos, como la actividad nocturna y el clima, que favorecen la permanencia de extranjeros. “Hace que esta ciudad sea atractiva para propios y extraños”, señaló.
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Sin embargo, advirtió que uno de los principales problemas es la debilidad en los controles. “El tema del control migratorio es muy sensible”, afirmó, al señalar que muchas personas pueden permanecer en el país sin documentación regular. El exdirector también alertó sobre la falta de control aéreo y territorial, lo que facilitaría la movilidad de estas organizaciones. “No hay esa capacidad de control aéreo ni terrestre”, sostuvo, al mencionar la existencia de pistas y medios de transporte que pueden ser utilizados sin suficiente supervisión.
En cuanto a la presencia de grupos criminales, indicó que estructuras como el PCC, Comando Vermelho o ‘Los Espartanos’ responden a organizaciones con jerarquías, roles definidos y operaciones planificadas. “Son organizaciones criminales con objetivos claros”, explicó, al señalar que pueden estar vinculadas al narcotráfico, sicariato, secuestros y otros delitos conexos.
No obstante, aclaró que en Bolivia no se ha evidenciado aún el mismo nivel de organización o peligrosidad que en otros países de la región; por ello consideró de suma importancia el fortalecimiento de políticas de control y coordinación institucional, especialmente en migración y registro de extranjeros. “Necesitamos medios y tecnología para tener un control de nuestro flujo migratorio”, afirmó, al advertir que sin estos mecanismos el país puede seguir vulnerable a la expansión del crimen organizado.