Plantas corroídas, maquinaria inservible y proyectos sin operar: Los hallazgos que revelan el estado crítico de las empresas públicas


Consideró que varios de estos proyectos debieron ser observados desde su etapa inicial. «Si hubiese existido una supervisión real, algunas plantas debieron ser rechazadas desde el día cero», sostuvo. Incluso mencionó casos en los que no se tiene ni documentación para auditar los procesos».

 

 



eju.tv / Video:  Radio Fides

Más allá de los datos globales sobre pérdidas y quiebra técnica, la evaluación de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP) deja al descubierto hallazgos que evidencian el deterioro y la falta de criterio técnico en varias empresas estatales. El director ejecutivo de la entidad, Pablo Camacho, detalló algunos casos a los que calificó como «sorprendentes» por su estado de inconsistencia en el que se encuentran.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

«Esto es EBIH (la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos), que además fue creada en la Constitución. El problema legal que tienes para ver qué haces con la EBIH, que tiene dos plantas: una en La Paz y otra en el parque industrial de Santiváñez, en Cochabamba. La de La Paz fue un gran error, está desarrollada solo para producir tubería plástica para yacimientos. Y la otra es la de fertilizantes, que compra insumos (úrea) a la planta de Bulo Bulo», sostuvo Camacho, en la entrevista con el medio radial.

En ese sentido, detalló que este caso es el más llamativo, debido a que pese a tener apenas tres años de funcionamiento presenta un avanzado estado de corrosión. La infraestructura metálica se encuentra deteriorada por el uso de urea, un componente altamente oxidante, sin que se hayan previsto condiciones adecuadas en su diseño. «Es una planta nueva que se está cayendo», advirtió Camacho.

Mencionó que otro de los hallazgos críticos es el que se registró en la planta textil Yacana, donde se identificó la compra de equipos incompatibles con la materia prima disponible en Bolivia. Según la evaluación, parte de la maquinaria está diseñada para procesar pelo de camello, un recurso inexistente en Bolivia.

«Hay una cantidad de máquinas que no se adecuan a la naturaleza de la industria. No podemos diferenciarlas todas a simple vista, pero hay una específica para pelo de camello, que es corto. Las otras son para lana, que es larga. Entonces, algunas de esas máquinas nunca van a funcionar», indicó. A esto se suma la compra de volquetas destinadas al transporte de lana, una decisión que genera dudas sobre la planificación operativa del proyecto y su coherencia técnica.

En el caso de la planta de cemento de Ecebol en Potosí, los problemas son aún más estructurales. La instalación, entregada en 2023, no ha llegado a operar debido a múltiples deficiencias: está ubicada a casi 100 kilómetros del yacimiento de materia prima; no cuenta con caminos de conexión, carece de suministro de gas, tiene equipamiento incompleto, como un horno sin terminar.

«Han cometido varios errores. Entonces, te preguntas: ¿de dónde salió el producto embolsado que mostraron? Ahí ya no se entiende si incluso al expresidente lo engañaron o si era parte de un esquema. Ese cemento no era de Potosí», enfatizó Camacho.

Consideró que varios de estos proyectos debieron ser observados desde su etapa inicial. «Si hubiese existido una supervisión real, algunas plantas debieron ser rechazadas desde el día cero», sostuvo. Incluso mencionó casos en los que no se tiene ni documentación para auditar los procesos, lo que puede derivar en responsabilidades legales.

Las dos volquetas que pertenecen a Yacana y que permanecen paradas en una de las instalaciones de la estatal. / Foto: Periodista John Arandia