El viceministro acusa intereses políticos en la movilización; los interculturales lo tildan de ‘prepotente’ y le dan plazo para dejar la región.
eju.tv / Video: DTV
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, y el dirigente intercultural Alex Parijahua protagonizaron un cruce de acusaciones en medio del conflicto por los bloqueos que se llevan adelante en Caranavi, hecho que evidencia la ruptura del diálogo entre el Gobierno y los sectores movilizados que avanzan a la sede de Gobierno desde Pando.
Desde esa región paceña, Paredes sostuvo que el Ejecutivo avanzó en la reglamentación del Decreto Supremo 5613 y aseguró que existe disposición para resolver el conflicto mediante el diálogo. “Prácticamente se ha concluido la reglamentación gracias a una buena actitud y de respeto mutuo con los dirigentes y las bases”, afirmó.
El viceministro remarcó que la norma apunta a beneficiar a los sectores productivos del área rural y no al revés como sostienen algunos dirigentes que responden más a consignas políticas. “Es un decreto histórico, favorece prioritariamente a los pequeños productores y a las tierras comunitarias de Beni y Pando”, sostuvo.
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Sin embargo, denunció que los bloqueos persisten y generan perjuicios a la población. “Tenemos 20 cisternas bloqueadas, cinco camiones de garrafas, eso es inaceptable”, afirmó, al advertir que la falta de combustible ya se siente en Caranavi.
“Estoy exhortando, solicitando, pidiendo a los transportistas y a los interculturales que acepten la reunión que hemos acordado ayer. Tenía que ser anoche, hasta el momento no hay un momento que podamos reunirnos y el tiempo va en contra porque ya son varios días de este bloqueo”. Paredes exhortó así a los sectores movilizados a retomar el diálogo.
“No podemos hacer sufrir tanto a una población tan importante”, señaló, calificando la medida como ‘cruel e inhumana’, sostuvo para luego lamentar que la solución con los movilizados esté condicionada por móviles políticos. “Muchos de los interculturales son admiradores del señor Evo Morales”, afirmó para luego sostener que la discusión actual busca resolver las demandas sociales de los movilizados.

“Es su derecho, no hay problema. Esta no es una discusión política, es su derecho. Pero les hemos dicho y ellos han entendido perfectamente que aquí la discusión es para resolver problemas, no es para tal político, ya veremos otro espacio para discutir, pero aquí es para resolver estos temas y ellos han entendido y estamos esperando la respuesta”, precisó.
Desde el otro lado, el dirigente intercultural Alex Parijahua rechazó esas declaraciones y acusó al Gobierno de deslegitimar la protesta. “La única excusa del viceministro es decir que somos masistas o evistas, es un discurso desgastado”, respondió. Cuestionó, además, la actitud de la autoridad gubernamental en las negociaciones. “El señor viceministro es una persona prepotente, no le ayuda al gobierno”, sostuvo.
El dirigente también denunció supuestos intentos de confrontación. “El señor viceministro quería tener agresiones de violencia con los sectores movilizados”, afirmó. En ese marco, anunció una medida directa contra la presencia de la autoridad en la región. “Le hemos dado 24 horas de plazo para que abandone la ciudad de Caranavi”, advirtió.
El cruce de declaraciones muestra el grado de deterioro entre el gobierno y los sectores en conflicto. Mientras el Gobierno insiste en que las demandas han sido atendidas y que el bloqueo responde a intereses políticos, los sectores movilizados denuncian falta de diálogo efectivo y mantienen las medidas de presión.
El exviceministro de Coordinación con Movimientos Sociales, René Flores, se pronunció sobre la marcha contra la Ley 1720 y denunció que estaría financiada por exautoridades vinculadas al Movimiento al Socialismo (MAS), quienes los manipulan ya que varias federaciones de productores respaldan mantener la norma sin cambios. Aseguró que muchos marchistas no conocen el contenido real de la norma y que su oposición estaría siendo alimentada por intereses externos al debate agrario.