Las determinaciones del cabildo cobista no solo son un nuevo intento de vulnerar los derechos de la población como forma de presión al gobierno, sino se usa de forma incoherente una medida históricamente asumida para enfrentar a las dictaduras. Cuestionan que se pretenda asumir una “huelga general” contra un gobierno democrático, legal y legítimamente constituido, con apenas seis meses en el poder. Anuncios de convulsión, huelgas, movilizaciones y otros, solo develan que el verdadero objetivo de la COB es desgastar y afectar a la actual gestión de gobierno hasta forzar un derrocamiento que beneficie a sus aliados políticos.

Fuente: El Diario
Recordando que medidas de presión como la huelga general indefinida fueron un instrumento de lucha contra las dictaduras militares, el asambleísta nacional por La Paz, Carlos Alarcón, cuestionó que la Central Obrera Boliviana (COB) trate de usar esta forma de protesta contra un gobierno democráticamente constituido, revelando que no se persiguen reivindicaciones laborales, sino el retorno del “masismo” por la fuerza.
En criterio de Alarcón, las determinaciones del cabildo cobista realizado en la ciudad de El Alto el pasado 1 de mayo, no solo son un nuevo intento de vulnerar los derechos de la población como forma de presión al gobierno de turno, sino también se usa de forma incoherente una medida históricamente asumida para enfrentar a las dictaduras.
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“La COB ha decretado la ir a una huelga general indefinida, esta medida ha sido un instrumento utilizado en nuestro país para derrocar a dictaduras militares después de varios años de abuso y opresión al pueblo boliviano”, apuntó el legislador paceño a través de sus redes sociales.
Según el parlamentario, es cuestionable que la dirigencia de la COB pretenda asumir este tipo de medidas contra un gobierno democrático, legal y legítimamente constituido, con apenas seis meses en el poder.
Asimismo, advirtió que anuncios de convulsión, huelgas, movilizaciones y otros, solo develan que el verdadero objetivo de la dirigencia cobista no es luchar por las reivindicaciones de alguno de sus sectores afiliados o por mejorar las condiciones de vida de la población boliviana, sino para desgastar y afectar a la actual gestión de gobierno hasta forzar un derrocamiento que beneficie a sus aliados políticos.
“Su objetivo es deslegitimar y derrocar al gobierno de Rodrigo Paz para que vuelva, a la mala al poder, Evo Morales y el MAS, quienes dejaron este desastre económico institucional y democrático después de varios años en el poder”, añadió.
En esa línea, apuntando que los gobiernos del MAS se caracterizaron por una “mega corrupción”, “hiper prebendalismo”, abuso de poder y sobre todo una mala gestión pública y administrativa, Alarcón llamó a no permitir que el “masismo” retome espacios de poder de la mano de una COB con la que cogobernó por 20 años, provocando la crisis económica que actualmente carcome al país.
“A la inmensa mayoría de bolivianos la COB no nos representa, tenemos que hacer escuchar contundentemente nuestra voz de repudio y rechazo a este nuevo intento de atentar contra la democracia”, finalizó.
El pasado viernes 1 de mayo, un cabildo convocado por la Central Obrera Boliviana determinó el inicio de un paro indefinido movilizado a partir del sábado 2, como medida de presión para que el Gobierno central atienda sus demandas.
“Se ha pedido de manera inmediata la atención a las resoluciones de este cabildo, pero a la par, como tenemos muchos sectores movilizados, hemos decidido el paro general indefinido movilizado”, dijo ante una multitud el ejecutivo de la COB, Mario Argollo.
Entre las demandas del ente sindical figuran el incremento del 20% al salario mínimo nacional, así como al haber básico, un recorte de entre 20% y 50% en los salarios más altos del sector público, la defensa y resguardo de los recursos naturales, la no privatización de empresas públicas y la reposición de la pérdida del poder adquisitivo por efecto de la inflación, entre otros.
El vocero presidencial respondió al cabildo cobista señalando que la salida a la actual crisis pasa por el trabajo y no por medidas de presión. “La única forma de vencer la crisis es si de verdad creamos las condiciones necesarias para poder producir. Se sale adelante, se avanza: trabajando, no parando, no bloqueando. (…) El primero de los mensajes del cabildo, es que ellos no representan a la Gran Bolivia, a los hombres y mujeres que hemos decidido trabajar”, sostuvo el vocero presidencial, José Luis Gálvez.
Previamente, durante un encuentro con fabriles por el Día del Trabajador, el presidente Rodrigo Paz había cuestionado el pliego de la COB por solo plantear demandas y no proponer soluciones que generen fuentes de empleo.
“Cómo puede ser que haya un cabildo y todas sus peticiones sean aumentar salario y no aumentar trabajo. Si quieren aumentar salario, primero generen trabajo”, sostuvo el mandatario.
Esta semana, ante posiciones irracionales y amenazas de convulsión por parte de la dirigencia cobista, diferentes actores políticos y analistas observaron que el ente sindical ha perdido el rumbo y ahora persigue intereses políticos completamente alejados del bienestar de los obreros a los que se dice representar.
Fuente: El Diario