La estatal YPFB concluyó la investigación que tenía el objetivo de detectar las causas de la gasolina «desestabilizada»
Tanques oxidados y la presencia del compuesto químico de diolefinas en la gasolina están entre las causas de la gasolina de mala calidad comercializada, que generó problemas en motores de miles de vehículos, informó el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca.
Una vez identificadas las causas estructurales del combustible “desestabilizado”, fueron asumidas medidas de mayor control de calidad, por lo que ahora la calidad está garantizada y, sobre todo, una situación de estas características “no volverá a suceder en el futuro”, aseguró en una conferencia de prensa.
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“La crisis de calidad de la gasolina es un capítulo que estamos cerrando definitivamente. Hemos identificado todas las causas, actuado con rapidez y puesto en marcha las soluciones estructurales que este país necesitaba desde hace años”, aseguró.
La investigación de la estatal petrolera concluyó que los tanques de gasolina estuvieron, entre 2023 y 2025, prácticamente vacíos a causa de la falta de divisas durante el gobierno de Luis Arce. Eso hizo que se oxidaran y acumularan gomas y sedimentos que se mezclaron cuando los tanques fueron llenados de combustible, una vez asumió el poder Rodrigo Paz.
La comercialización de este combustible se dio porque los controles se hacían, por normativa, en los surtidores y no al momento de su llegada desde los puertos o cuando salía de YPFB. “El Decreto Supremo 4718 regula la calidad de la gasolina cuando ya está en el surtidor; es decir, cuando está en el punto de venta”, explicó.
Sin embargo, el hallazgo “crítico” fue el de diolefinas en la gasolina. Son compuestos químicos altamente reactivos o gomas sólidas que se adhieren a los componentes metálicos, lo que provoca la obturación del filtro de gasolina, la obstrucción de los inyectores y surtidores del carburador, y depósitos en las válvulas de admisión.
“La norma boliviana no contemplaba ningún parámetro para poder determinar la existencia de estas diolefinas, que no deberían estar permitidas en gasolinas automotrices. Ninguno de los 22 parámetros que establece nuestro reglamento de calidad incluía la posibilidad de poder detectar esto en forma directa o indirecta”, explicó.
Ante lo encontrado, se asumieron medidas como la creación del Comité de Garantía de Calidad y una nueva adenda contractual con el proveedor principal (VITOL) con límites más estrictos (gomas existentes: de 5 a 3 mg/100 ml; manganeso: de 18 a 10 mg/L). También se dispuso la inspección técnica en origen de importación en buques en Argentina y se planteó una propuesta de actualización del DS 4718 para incorporar el control de diolefinas y estabilidad oxidativa.
También se hará, a mediano plazo, la limpieza y adecuación de tanques (API 653) y nuevos laboratorios; y, en el largo plazo, está prevista la ampliación de capacidad logística y la reversa del oleoducto OSSA II para importar combustible por ducto desde puertos chilenos.
“Ya hemos identificado las causas estructurales de lo que sucedió y hemos tomado medidas concretas para atender estas causas que, hoy en día, ya nos permiten tener el tema de la calidad de la gasolina controlado y, principalmente, dar la seguridad de que esto no va a volver a suceder en el futuro”, afirmó.
Bolivia produce actualmente solo el 40% de la gasolina que consume e importa el 60% restante, principalmente de Argentina y Paraguay. Esta dependencia se ha incrementado respecto a 2014, cuando se producía el 80% internamente.
