Equipos de televisión denunciaron agresiones físicas, amenazas y hostigamiento mientras cubrían los conflictos en Río Seco, Senkata, Achica Arriba y la zona Sur de La Paz. El caso reabre el debate sobre las garantías para el ejercicio periodístico en escenarios de crisis.
eju.tv / Videos: ATB – Wara TV
La cobertura de los bloqueos y movilizaciones que cercan a La Paz derivó en una nueva ola de agresiones contra trabajadores de la prensa ya que equipos periodísticos de diferentes redes televisivas denunciaron ataques físicos, amenazas y restricciones violentas mientras realizaban su labor informativa en sectores conflictivos de El Alto y la zona Sur paceña.
Uno de los hechos más graves se registró en la zona de Río Seco, en El Alto, donde grupos movilizados agredieron a periodistas y camarógrafos que realizaban transmisiones desde los puntos de bloqueo. Imágenes difundidas en redes sociales muestran insultos, lanzamiento de piedras y ataques con objetos contundentes contra equipos de prensa, obligando a varios trabajadores a retirarse del lugar por seguridad.
La denuncia también alcanzó a la red ATB, cuyos trabajadores reportaron hostilidad permanente y obstáculos para registrar imágenes en la zona de Achica Arriba, sector donde operan grupos movilizados vinculados a demandas políticas y pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira. La periodista denunció que los protestantes lanzaron piedras cuando realizaban la cobertura del desbloqueo.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
En paralelo, otro incidente involucró a un periodista de Unitel, quien fue retenido momentáneamente por manifestantes en el sector de Huajchilla, en la zona Sur de La Paz, mientras realizaba cobertura de los enfrentamientos y desbloqueos registrados en esa área. Según reportes televisivos, el comunicador fue liberado posteriormente, aunque tuvo que ser trasladado a un centro médico, porque presentaba contusiones.

Los ataques se producen en un contexto de alta tensión política y radicalización de las protestas, especialmente en puntos estratégicos de ingreso y salida de La Paz. Organizaciones de periodistas y defensores de la libertad de expresión advirtieron anteriormente que la violencia contra reporteros en escenarios de conflicto se ha convertido en un patrón recurrente en Bolivia, debido a los ataques a equipos de prensa durante las coberturas periodísticas.
La agresión a periodistas no solo compromete la integridad física de los trabajadores de los medios, sino que además afecta directamente el derecho de la población a recibir información en medio de una crisis social marcada por bloqueos, enfrentamientos y discursos de confrontación. Los trabajadores de la prensa son identificados como los primeros blancos por los grupos movilizados.