Argollo exhortó a los sectores movilizados a actuar con tolerancia y permitir que los periodistas trabajen “de manera tranquila y segura”. Sin embargo, las agresiones del día siguiente en Río Seco y Huajchilla demuestran que el discurso de la cúpula sindical no se traduce en hechos.

La palabra que no pesa. Un día después de que el ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, exhortara a los sectores movilizados a permitir que los reporteros realicen su trabajo de forma segura, bloqueadores en Río Seco, Huajchilla y la carretera La Paz – Oruro hirieron y agredieron a periodistas. La Asociación de Periodistas de La Paz (APLP) repudia las agresiones e insultos contra periodistas y medios y exige a las autoridades y sectores movilizados que garanticen la seguridad para la labor informativa.
Equipos de televisión denunciaron agresiones físicas, amenazas y hostigamiento mientras cubrían los conflictos en Río Seco, Senkata, Achica Arriba y la zona Sur de La Paz. La cobertura de los bloqueos que cercan a La Paz derivó en una nueva ola de agresiones contra trabajadores de la prensa de diferentes redes televisivas, quienes sufrieron ataques físicos, restricciones violentas y daños materiales en El Alto y la zona Sur paceña.

La denuncia alcanzó a la red ATB, donde una periodista reportó que los protestantes lanzaron piedras contra su equipo durante la cobertura del desbloqueo. En paralelo, periodistas de Unitel y RTP fueron retenidos momentáneamente por manifestantes en el sector de Huajchilla. Según reportes, el comunicador de Unitel fue liberado posteriormente, aunque debió ser trasladado a un centro médico por contusiones. El equipo de RTP -periodista, camarógrafo y chofer- fue atacado intencionadamente y el vehículo terminó con los vidrios destruidos por piedrazos. El periodista tiene el brazo gravemente lastimado sin movilidad normal, el camarógrafo presenta severas contusiones en manos y espalda y el chofer recibió un impacto en la cabeza.
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Luego de estas agresiones, la Asociación de Periodistas de La Paz repudió los actos de violencia contra el periodismo y exigió garantías para la labor informativa y señaló que estos ataques buscan intimidar y acallar al periodismo, cuya función primordial es informar a la ciudadanía sobre lo que acontece en los ámbitos social, político y económico del país.
“El derecho a la información es un derecho protegido por la Constitución Política del Estado, debe ser respetado estrictamente y defendido por todos los sectores de la sociedad”, afirma el pronunciamiento del gremio.
La APLP reiteró su exigencia de que las autoridades competentes adopten medidas para resguardar el trabajo periodístico, la vida de los periodistas y el derecho a la información. Recomendó también a los periodistas desplazados en los puntos de conflicto que tomen los recaudos de seguridad necesarios y que los medios de información les provean de equipos de protección.
Ayer, trabajadores de la prensa exigieron a los dirigentes de la COB que instruyan a sus bases cesar las agresiones. Durante una conferencia de prensa de los sindicalistas, una periodista denunció agresiones atribuidas a los Ponchos Rojos, con ataques “a chicotazos” a comunicadores y camarógrafos.
Ante estas denuncias, Mario Argollo, aseguró que la organización no busca confrontarse con la prensa y reconoció su importancia: “Lo que menos esperamos es pelearnos con la prensa. Son el quinto poder del Estado”, afirmó. Argollo exhortó a los sectores movilizados a actuar con tolerancia y permitir que los periodistas trabajen “de manera tranquila y segura”.
Sin embargo, las agresiones del día siguiente en Río Seco y Huajchilla demuestran que el discurso de la cúpula sindical no se traduce en hechos. La Asociación de Periodistas insiste: sin garantías efectivas, sin protección policial y sin el deslinde explícito de los bloqueadores, el derecho a informar seguirá siendo una víctima más de esta crisis.
