Ronald Palacios Castrillo
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«Cuanto más inteligente es un hombre, mayor es el sufrimiento que experimenta. ~ Arthur Schopenhauer”
En general se confunde conciencia con “awareness “/ cognizance.
Pensé que es importante primeramente precisar la diferencia y el uso propio de ambos términos.
Conciencia: ¡s que sabes que eres y que existes y que sabes que eres y existes! Hasta ahora, sabemos que los humanos tenemos conciencia ,que existe y que está en algún lugar de nuestro organismo(se piensa en el cerebro a menudo). Sin embargo, no existe evidencia cientìfica anatòmica, fisiològica ni molecular de la conciencia.
Hasta el día de hoy no hay marcadores químicos ni de imagenología para ver y documentar la conciencia. Por eso, una persona en coma sabemos que no tiene “awareness/cognizance” pero nadie sabe si tiene conciencia o no (simplemente nunca se ha podido medir).
Otra pregunta crítica: cuando un individuo muere, ¿qué le pasa a su conciencia? ¿Se desintegra cómo el resto de su materia orgánica o se funde con la energía en nuestro universo que es eterno y fluctuante?
Aquí les doy sinónimos útiles de “awareness/cognizance” para que corrijan el mal uso de conciencia.
Definiciones precisas y diferenciadas (en contexto académico y filosófico-psicológico)
Para respetar la distinción y reservar conciencia (consciousness) exclusivamente para su acepción clásica —es decir, la capacidad reflexiva de saber que existes, saber que sabes que existes y tener una experiencia subjetiva unificada de ti mismo como sujeto (la self-reflective consciousness o conciencia de segundo orden)—, les propongo las siguientes definiciones y sinónimos para awareness. Estas evitan solapamiento y mantienen rigor terminológico.
Definición refinada de awareness:
Awareness es el estado o proceso cognitivo-perceptivo mediante el cual un sujeto detecta, registra o accede a información específica (interna o externa) sin que necesariamente implique una reflexión metacognitiva sobre la propia existencia. Se trata de una captación focal o periférica de un contenido particular: un hecho, una emoción, un estímulo sensorial, una consecuencia moral o una situación.
En términos más precisos:
La awareness es la disponibilidad cognitiva inmediata de un contenido representacional (ya sea sensorial, emocional, moral o factual) que puede o no ser objeto de atención voluntaria, pero que no requiere la autorreferencialidad propia de la conciencia reflexiva.
Ejemplo según la descripción:
- Cuando alguien “se da cuenta” de que ha engañado o robado, experimenta awareness of wrongdoing o moral awareness (no necesariamente una conciencia plena de sí como ser existente, sino el registro inmediato de una transgresión concreta).
Esta definición permite usar awareness en contextos donde la carga psicológica proviene de la detección de algo específico (mortalidad, comparación, vergüenza, etc.) sin invadir el terreno de la consciousness como fenómeno ontológico o metafísico.
Sinónimos académicos recomendados para awareness
(ordenados por precisión y utilidad según el contexto del texto que veníamos trabajando):
- Cognizance – Muy formal; enfatiza el conocimiento activo y consciente de un hecho específico.
Ej.: “cognizance of one’s own fragility” - Apprehension – Captación o percepción inmediata (puede llevar connotación de inquietud, lo cual encaja perfectamente con tu texto).
Ej.: “apprehension of mortality” - Realization – Toma de conciencia de algo concreto (ideal para momentos de “fractura” o insight súbito).
Ej.: “the realization that nothing remains immutable” - Recognition – Reconocimiento de un estado o hecho ya presente pero no atendido.
Ej.: “recognition of existential dissonance” - Attentiveness (o attentional awareness) – Cuando quieres subrayar el aspecto de atención dirigida.
Ej.: “permanent attentiveness to uncertainty” - Perceptual registration o perceptual awareness – Más técnico (psicología cognitiva); útil cuando hablas de registro sensorial o emocional sin reflexión.
- Moral awareness / ethical awareness – Perfecto para tu ejemplo de “cheated, stole”.
Ej.: “moral awareness of one’s actions” - Sensibility (en sentido filosófico, no sentimental) – Capacidad de sentir o registrar impresiones.
Ej.: “existential sensibility”
Ahora vamos a desarrollar el contenido del título de este artículo.
Los seres humanos nunca evolucionaron para soportar un grado tan elevado de cognizancia. Ese es el problema fundamental. No el dolor, ni la muerte, ni el sufrimiento en sí mismos, sino esta aguda cognizancia de la realidad.
Un lobo mata y prosigue. Un ser humano, en cambio, recuerda una frase pronunciada hace doce años y aún experimenta la contracción visceral que dicha evocación provoca. Esa diferencia lo transformó todo. La mente se convirtió en un espacio donde la realidad continúa desplegándose mucho después de que los hechos hayan concluido.
Una vez que la cognizancia alcanzó dicho umbral, la existencia dejó de percibirse como un proceso natural.
Los individuos continúan despertando, trabajando, riendo y enamorándose. Sin embargo, subyace una sensación persistente de disonancia existencial. Una tensión peculiar, como si el sistema nervioso humano hubiera accedido accidentalmente a una dimensión de la realidad que excede su capacidad de procesamiento emocional sostenido.
Tal vez esa sea la causa del agotamiento existencial crónico que experimentan tantas personas. No se trata de fatiga física, sino ontológica. Porque la vida contemporánea somete al cerebro a un enfrentamiento permanente con aprehensiones para las que nunca estuvo diseñado sostener de forma continua: la mortalidad, la comparación social, la incertidumbre radical, el colapso, la ausencia de sentido y el transcurso inexorable del tiempo.
La especie humana alcanzó un nivel de cognizancia suficiente para reconocer su propia fragilidad ontológica, pero conservó una vulnerabilidad emocional tal que ese mismo reconocimiento puede resultar destructivo.
Quizá todos los mitos antiguos no hicieran más que articular precisamente esta condición.
El significado psicológico del Edén
La narración del Edén nunca se ha presentado primordialmente como un relato moral, sino psicológico. El fruto altera la percepción humana, generando una nueva aprehensión de sí mismos. Ese es el acontecimiento decisivo. De pronto, Adán y Eva adquieren autoconciencia, y de inmediato emerge la vergüenza. Este detalle resulta fundamental.
La primera consecuencia de la conciencia reflexiva (cognizance, awareness) no fue la sabiduría, sino el malestar.
Por primera vez, los seres humanos se vuelven visibles ante sí mismos, y la autoconciencia transforma irreversiblemente la experiencia existencial. Los animales experimentan la vida de manera directa e inmediata. Los humanos, por el contrario, la experimentan a través de la mediación interpretativa y de una constante cognizancia de sus propios estados y acciones.
Por ello, una persona puede arruinar una noche completa evocando un episodio embarazoso ocurrido años atrás. El acontecimiento mismo perece; la interpretación y la cognizancia moral, en cambio, perduran y se expanden. La mente humana reabre constantemente la realidad, la examina, la reconfigura y se intoxica con las posibilidades que genera.
Un niño puede mantener una existencia serena durante años, antes de que la fractura se consolide plenamente. Entonces irrumpe una toma de cognizancia irrevocable: la muerte es real, los adultos sienten temor, el amor puede desvanecerse y nada permanece inmutable.
A partir de ese momento, la inocencia no colapsa de forma abrupta; se erosiona de manera gradual. Esa erosión paulatina constituye la adultez.
