La menor perdió la vida en su domicilio de la zona de Tambo Quemado. Suman seis las víctimas que, por los bloqueos, no pudieron recibir atención médicas especializada

El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco. Foto archivo
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, lamentó el fallecimiento de Miriam, una niña de 12 años con cáncer, quien no pudo llegar a un centro médico especializado en La Paz para recibir su tratamiento adecuado a causa de los duros bloqueos de caminos que, desde hace 33 días, interrumpen la libre transitabilidad entre Oruro y la sede de gobierno.
“Hoy falleció una niña de 12 años con cáncer que no pudo viajar de Oruro a La Paz para recibir su tratamiento debido a los bloqueos. Perdimos todos. Cuando una medida de presión impide que una persona acceda a la atención médica, deja de ser un problema político y se convierte en una tragedia humana”, afirmó la autoridad departamental.
La menor residía en el área rural de Tambo Quemado, en el departamento de Oruro, desde donde debía viajar a La Paz periódicamente a sesiones de quimioterapia. La paciente tenía programado continuar con sus ciclos médicos de alta complejidad, pero los bloqueos le impidieron viajar.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Los cercos viales le impidieron trasladarse y su cuadro de salud sufrió severas complicaciones que desencadenaron su deceso. El trágico desenlace consternó a la opinión pública, que ha comenzado a cuestionar con severidad que los manifestantes no se conduelan de las personas que requieren asistencia médica e insumos de extrema urgencia.
“Ninguna causa puede estar por encima de la vida. Ninguna diferencia puede justificar que una niña pierda la oportunidad de recibir el tratamiento que necesitaba”, afirmó el gobernador cruceño, quien además abogó por una pronta solución al conflicto social que ya suma seis víctimas mortales indirectas debido a la imposibilidad de acceder a servicios de salud.
Las movilizaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz son protagonizadas por afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB), sectores afines a Evo Morales, campesinos y maestros rurales. Aunque esta extrema medida de presión asfixia con mayor fuerza a las ciudades de La Paz y El Alto, los cortes de ruta se han replicado de manera intermitente en otras regiones estratégicas del país.