Después de 50 días de bloqueo, el presidente Rodrigo Paz y los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) a la cabeza de Mario Argollo lograron un acuerdo que dispuso el levantamiento inmediato de las medidas de presión. También se pidió a los campesinos sumarse a la pacificación de Bolivia.
“Creo que esto es una luz de esperanza para todos los bolivianos”, aseguró el presidente en el acto de firma del “Acuerdo por la Pacificación del País” en la Casa Grande del Pueblo. El evento estuvo marcado por tensiones en su inicio, pero concluyó con discursos de llamado a la reconciliación que destacaron la voluntad de ambas partes.
Precisamente, el dirigente de la COB, Mario Argollo, fue quien llamó a la reconciliación tras el pacto alcanzado, el cual abre un proceso de negociación en mesas de trabajo sobre diversos puntos que deben ser atendidos en un plazo de 90 días.
El dirigente aseguró que, a partir de este momento, sus afiliados suspenden todas las medidas de presión y pidió a la dirigencia de los campesinos, principalmente de La Paz, sumarse al diálogo y levantar los bloqueos que golpean a gran parte de Bolivia.
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“Pido y exhorto a mis hermanos de las 20 provincias a poder sumarse a la pacificación del país”, afirmó el dirigente cobista, consciente de que en esta negociación no participaron las dirigencias de la Federación de Campesinos de La Paz «Túpac Katari» ni de las mujeres «Bartolina Sisa», sectores que mantienen los bloqueos en las carreteras a Oruro, Desaguadero y Copacabana.
De hecho, la dirigencia campesina habló de una fractura en la alianza con la COB y adelantó que en un ampliado analizarán la respuesta del Gobierno a su pliego de cinco puntos, así como el curso de las movilizaciones. Mientras tanto, aseguraron, continuarán con la extrema medida de presión.
Paz destacó el acuerdo alcanzado y reiteró que el diálogo es el instrumento para resolver los conflictos y perfilar acuerdos de desarrollo económico y social.
«Estamos comenzando un nuevo ciclo generemos entre todos los bolivianos un proyecto conjunto, que sea popular que tenga un sentido de progreso amplio y que por sobre todas las cosas tenga la patria por encima de todo», afirmó.
El conflicto empezó con la demanda de renuncia del presidente Paz y luego se dejó la extrema postura para encaminar un diálogo que terminó en un acuerdo. Argollo consideró que el dirigente, si es capaz de llevar al conflicto a sus bases tiene que ser también responsable de conducirlos a las soluciones.
