Lideró las movilizaciones durante 50 días sin lograr su principal demanda. Los expertos consultados afirman que el ente queda con una imagen golpeada. Al respecto, Mario Argollo, su ejecutivo, aún no se pronunció.
Mario Argollo, líder de la COB, en la marcha de protesta. Foto: APG
Fuente: Visión 360
Tras 50 días de movilización, la Central Obrera Boliviana (COB) firmó un acuerdo con el Gobierno la noche del viernes, que contiene ocho puntos con el fin de pacificar el país. Sin embargo, la institución obrera queda, según los analistas Paul Coca y Rodolfo Eróstegui, con una imagen y una institucionalidad deslegitimadas y desprestigiadas tanto ante los sectores que la conforman como ante sus detractores.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“Primero, la COB ya estaba desprestigiada ante sus detractores por haber realizado estas movilizaciones sin sentido, hay que ser muy honestos y sin ningún tipo de sentido. Segundo, ahora la central obrera ante las personas que eran sus seguidores ha quedado también desprestigiada por firmar un acuerdo y pedir que se levante el estado de excepción. Y en este momento no se ha pronunciado sobre el estado de excepción”, indicó Coca en contacto con Visión 360.
La COB, junto a campesinos de La Paz y evistas, llevó adelante una movilización con bloqueos de carreteras que durante 50 días provocó una aguda escasez de alimentos, medicinas, insumos y combustibles, además de decesos.
Coca sostuvo que, al quedar desprestigiada frente a sus adeptos y detractores, a la COB le costará levantar su imagen, que desde gestiones pasadas está por el suelo. “Y ese juego de la COB le ha salido muy mal, no ha tenido juego de cintura y obviamente en futuras movilizaciones que la COB va a realizar contra el Gobierno, dalo por hecho, que ya no va a tener nada de apoyo de sectores que consideran que el acuerdo con el Gobierno ha sido traición”.
El ente de los obreros convocó a sus componentes a iniciar bloqueos escalonados tras el cabildo del 1 de mayo, en razón de exigir un aumento salarial del 20% para los trabajadores y otras demandas; sin embargo, ese pedido quedó a un lado y tanto afiliados de la COB, sectores sociales, como la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Tupac Katari” y afines a Evo Morales apuntalaron una única demanda: la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien lleva siete meses en el poder.
Los bloqueos duraron más de 50 días en cinco departamentos. En mayo, el departamento de La Paz resultó ser el más afectado por las medidas de presión; en tanto, a inicios de junio, Cochabamba se convirtió en la región con más puntos de bloqueo.
Para el analista Rodolfo Eróstegui, la COB y su ejecutivo, Mario Argollo, quedaron “ante la sociedad en general muy mal vistos” y el ente “se ha deslegitimado completamente en estos 50 días”. “Ya entraba deslegitimado a todo este conflicto, ya venía de muchos años que la COB era mal vista, era acusada de vendida al MAS, era acusada de recibir prebendas, de haber sido favorecidos con hoteles, con vehículos, con oficinas, y eso los había desgastado muchísimo”, indicó el analista.
Para Eróstegui, el culpable de este desprestigio es Argollo porque demostró “una inocencia total al meterse en este tipo de conflictos sin saber cómo salir” porque, al parecer, pensó que iba a salir triunfante.
“Quería salir triunfante, pero como no ha salido triunfante, no ha podido triunfar. Lógicamente está altamente derrotado y no puede recuperar, por eso aceptó el acuerdo”, dijo.
Sobre ese punto, Coca manifestó que Argollo es uno de los culpables del deterioro de la COB porque “lo ha enterrado políticamente” ante una sociedad “que no quiere saber nada”. Al respecto, el máximo dirigente cobista aún no se ha pronunciado.
