El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, lanzó la amenaza de un paro indefinido tras la reunión con autoridades del Tribunal Agroambiental y el Tribunal Constitucional
La amenaza de paro del Órgano Judicial para exigir la atención de sus demandas —como un mayor presupuesto— fue cuestionada por la administración del presidente Rodrigo Paz, que la comparó con un “estilo corporativo sindical”; sin embargo, expresó su disposición a dialogar sobre el eje de la reforma judicial.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, fijó la posición del Gobierno y consideró contraproducente la amenaza del sistema judicial cuando este se encuentra en una “profunda crisis”, por lo que advirtió que las consecuencias de una medida de presión del alcance planteado serán de entera responsabilidad de quienes la alientan.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“Nunca en la historia de nuestro país, en toda la historia republicana, ha sucedido algo así. Nunca pasó que magistrados de los más altos tribunales de justicia convoquen a una medida que prive a nuestro pueblo de un servicio tan importante como es la justicia. Pero peor aún, deberíamos cuestionarnos la motivación si es que esta se centra específicamente en un problema de orden presupuestario”, observó.
Al final de una reunión del Órgano Judicial, el Tribunal Agroambiental y el Tribunal Constitucional, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, amenazó con un paro indefinido de las actividades judiciales en Bolivia si el Gobierno y el Legislativo no atienden sus demandas, entre ellas, el incremento presupuestario.
“Los que respetamos la institucionalidad, los que respetamos el Estado de Derecho, los que somos garantes de una justicia en el país, no somos atendidos. Pero a los que bloquean, a los que paran, a los que dejan de trabajar, a ellos sí los atienden”, cuestionó Saucedo.
Antes de llegar a la extrema medida de presión, anunció que enviará una carta al presidente Paz para solicitarle una reunión en Sucre “de igual a igual”.
Gálvez afirmó que la sola mención de un paro en un órgano del Estado es “reprochable” y aseguró que el Gobierno está dispuesto a conversar sobre diferentes temas, entre ellos el presupuestario, en el marco de la crisis en la que se encuentra Bolivia.
“Nuestro Gobierno siempre está y estará dispuesto a discutir todos los temas y a construir soluciones, como lo hemos reiterado desde el inicio de esta gestión. Pero estamos convencidos, junto con el pueblo boliviano, de que el eje ordenador de ese debate en dicha reunión no puede ser lo presupuestario; el eje ordenador de la discusión, cuando hablamos de la justicia, debe ser la reforma de la justicia”, afirmó.
No hay fecha para una eventual reunión, porque el Gobierno esperará la invitación anunciada por Saucedo.
