El modelo que se formuló desde los años ’70 del siglo pasado manejaba cuidadosamente la relación entre usos del suelo, los anchos de calle, las volumetrías, las alturas y las densidades edificatorias (IA), relaciones fundamentales que hoy se destruyen con el nuevo Código.

Fuente: ideastextuales
«De una manera muy sigilosa, y sin que el grueso de la población lo haya conocido, en los últimos cinco años se han introducido modificaciones al Código de Urbanismo que, quizá sin que los autores lo sepan, destruyen las bases mismas del modelo de desarrollo urbano y s u diseño, construido fatigosamente en los últimos 40 años». Así encabeza el informe del CEDURE sobre las peligrosas y destructivas modificaciones al Código de Urbanismo y Obras de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, que difundimos textualmente.
El modelo que se formuló desde los años ’70 del siglo pasado manejaba cuidadosamente la relación entre usos del suelo, los anchos de calle, las volumetrías, las alturas y las densidades edificatorias (IA), relaciones fundamentales que hoy se destruyen con el nuevo Código.
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Con esos parámetros, la zonificación del modelo establecía claramente tres distintas zonas d e la ciudad con s u s propias características: el Centro Histórico, las Unidades Vecinales (UV) y los lotes sobre avenidas. Las modificaciones destruyen todo lo planificado.
- La destrucción de las Unidades Vecinales (UV)
1.1. Qué planteaba el modelo urbano formulado.
Las zonas internas a las Unidades Vecinales, se definían como zonas tranquilas de vivienda y servicios a escala vecinal, con su propio equipamiento primario. Se permitía otras actividades, pero compatibles con la escala vecinal.
Las tipologías dominantes eran l a vivienda unifamiliar aislada o semiapoyada y con retiro frontal, para posibles ampliaciones de la vía, y la vivienda multifamiliar baja, de tres o cuatro pisos, con los mismos retiros.
El retiro de 5 metros era para un antejardín, pero también como espacio de reserva por si el barrio, como ha sucedido con Equipetrol, se convierte en una zona con más actividad, en cuyo caso el retiro sirve para ampliar hasta dos carriles vehiculares o para dos estacionamientos adicionales.
1.2 Cómo las modificaciones al Código destruyen la Unidad Vecinal.
La unidad vecinal es agredida y hasta destruida por las modificaciones, al permitir edificios en bloque, es decir, sin retiros laterales y hasta de 6 pisos de altura, los cuales cambiarán completamente el paisaje y las condiciones ambientales del barrio, deteniendo las brisas, bloqueando las visuales y aumentando la temperatura del barrio significativamente por la inercia térmica de esos enormes bloques de ladrillo y hormigón.
Pero lo más grave de todo ello e s que esos enormes aumentos de densidad predial (no urbana) se hacen sobre el mismo minúsculo sistema de vías, es decir, calles de 12 ó 13 metros de ancho con calzadas de 6 ó 7 metros de ancho, es decir, de solo dos carriles, que serán totalmente insuficientes para manejar el tráfico y las demandas de estacionamiento que generarán en la zona. Esto lo podemos ya vivir por ejemplo en algunas calles de Equipetrol, donde el ansia de lucro está destruyendo todo lo planificado. También un ejemplo igualmente dramático lo podemos ver en las calles aledañas al edificio Kolping, en la UV 2, donde la congestión sobre las callecitas es evidente. Y eso con un solo edificio…
1.3 En síntesis:
Las UV no están diseñadas para edificios de 6 pisos y sin retiros, a menos que, por lo menos ensanchen adecuadamente las vías. Se debe restringir las alturas a tres o máximo cuatro pisos los multifamiliares dentro de la Unidad Vecinal. Las calles de seis metros no dan para más.

- La destrucción de los conceptos de «torre» y «basamento»
2.1. Los «bloques» permitidos en los códigos de hace 50 años.
Hasta la década de los ’60 del siglo XX, las ciudades crecían o en barrios de vivienda unifamiliar, o en zonas más densas, en edificaciones llamadas «en bloque», ‘, e s decir, construcciones sin retiros laterales que se levantaban hasta cualquier altura o con alguna limitación menor.
Estos bloques, al no tener retiros laterales, obligan a la creación de esos terroríficos «patios internos» o «pozos de aire» de pequeña dimensión, para cocinas y baños que son una concentración de olores, ruidos y humedad que se debía eliminar.
Cuando esos bloques no tenían construcciones colindantes, cosa que sucede seguido, mostraban unos horribles murallones laterales de más de 20 mts de altura. Lugar ideal para propagandas de Coca Cola o Pepsi. Esos muros ciegos se llaman «culatas».
En Santa Cruz, que comenzaba a crecer, no sabíamos qué hacer frente a esto. Por suerte supimos que Bogotá estaba replanteando el tema así que allí nos fuimos.

2.2 Cómo nacen las torres para Santa Cruz, en vez de los bloques
En Bogotá, a fines de los ’60 y principios de los ’70 se estaba formulando el concepto de la construcción «en torre», es decir, quien quería hacer una construcción en altura, debía hacerlo con un volumen aislado que presente fachadas a los cuatro lados. Eso fue una revolución para el paisaje urbano de las ciudades, idea que asumimos de inmediato para nuestro Código de Urbanismo para Santa Cruz. Así aparece en los reglamentos de 1974 y 1978.
Es gracias a ese Código que Santa Cruz hoy luce centenares de bellas torres, con cuatro fachadas en lugar de esos amorfos bloques del pasado con solo una fachada frontal. Dicho sea de paso, en El Alto los cholets mantienen ese anacronismo.

Es gracias a ese Código que Santa Cruz hoy luce centenares de bellas torres, con cuatro fachadas en lugar de esos amorfos bloques del pasado con solo una fachada frontal. Dicho sea de paso, en El Alto los cholets mantienen ese anacronismo.
2.3 El basamento como complemento de la torre.
Sin embargo, la torre no aprovecha adecuadamente la planta baja, normalmente para comercio, que usa también un mezzanine o incluso un piso más para locales de comercio y servicios, así que nace lo que llamamos el «basamento» que, como el término lo explicita, es la base de la torre, e s un complemento volumétrico que ancla la torre al suelo permitiendo atraer al público.
Este basamento, además de factor de equilibrio compositivo, no debía tener más de tres niveles para evitar patios internos de mucha altura. Y así s e construyeron l a s bellas torres cruceñas. Los basamentos construidos e n esta proporción han sido u n éxito arquitectónico y
comercial.
2.4 Las modificaciones al Código destruyen las torres y su basamento: ni torre ni basamento, es el regreso al «bloque»
Al proponer sin argumento válido alguno, que los basamentos en vez de ser de tres pisos puedan tener seis y hasta ocho pisos, s e está destruyendo el surgimiento de torres e incrementando los horrendos e insanos bloques. Explicamos por qué.
Al aumentar desproporcionadamente l a altura d e l basamento, convirtiéndolo en bloque, se desincentiva la construcción de torres, pues las empresas y propietarios preferirán esa solución. Los arquitectos no podrán ya defender la torre, que es sin duda un producto arquitectónico de mayor calidad para la ciudad, respecto al bloque.
Los basamentos, aunque siguen llamándose así, ya no lo son, son bloques de muy pocas posibilidades urbanísticas y paisajísticas.
Por último, la combinación de un bloque de 6 pisos con una torre es impensable por la rídicula volumetría que esa solución presenta. Será algo impresentable.

2.5 Conclusión para este tema.
Debe dejarse el basamento en una altura no mayor a tres pisos, máximo cuatro, para que siga siendo tal y guarde proporción con la torre. De lo contrario, nadie optará por torre y todos construirán bloques de seis u ocho pisos, perdiendo la ciudad la oportunidad de ser realmente moderna.
3. Los abusivos incrementos del índice de aprovechamiento (IA)
Este índice regula las densidades del lote (no de la ciudad) pues nos da la relación permitida entre los metros cuadrados del terreno y la cantidad de metros cuadrados edificables. Por ejemplo, en un lote de 1000 m2, si el índice es 4 significa que podemos construir 4000 m2, que pueden distribuirse en 8 pisos si construimos sobre la mitad del predio.
En los Códigos de 1974 y 1978 se establecía un IA de 2 para la vivienda en UV y 4 para los lotes sobre avenidas, sin límite de altura. Con las modificaciones, se elimina el lA para las UV y se triplica el lA para las avenidas, pasando de 4 a 12. Una masificación inaceptable para la cual los servicios no están diseñados.
Por último, parece que los expertos modificadores del Código parecen desconocer que los lA están íntimamente ligados a la especulación inmobiliaria: altos índices d e lA aumentan d e manera desorbitante el precio del suelo, pues el empresario acepta precios más altos ya que los recupera al construir más metros cuadrados, creándose así una espiral especulativa muy perjudicial para la ciudad. ¿Lo han pensado?
4. La destrucción del Centro Histórico que permitirá el nuevo Código
Los estudios para la preservación del Centro Histórico a fines de los ’70 definían para el Centro Histórico (Z.1.1) un basamento de 12.50 que era la altura de las edificaciones más importantes de la época de la goma (Alcaldía, Casa de la Cultura, cine Palace, etc.).
Adicionalmente al basamento tradicional, se permitía aumentar tres pisos más, siempre que los mismos mantuvieran un importante retiro de la línea municipal, de cerca de 10 mts. para que su volumen no entre en el cono visual del viandante y no interfiera con el patrimonio arquitectónico que se quería valorizar. Las intervenciones podían, por tanto, con ese detalle, alcanzar los 7 pisos de edificación, cuatro de basamento, más tres muy retirados.

Con los cambios, se exige un retiro mínimo a partir de 5° piso, y una altura que destruye totalmente l a escala humana tradicional del Centro Histórico, que es lo que se quería preservar.

- Los mitos e intereses detrás de los cambios.
Así justifican los cambios:
- Incremento del Índice de Aprovechamiento (IA): Aumentar este índice permitirá a los desarrolladores maximizar el área edificable, favoreciendo la ejecución de proyectos de mayor escala y eficiencia en el uso del suelo.» Resulta obvio que lo que interesa es maximizar el área edificable, no mejorar nada.
- Ampliación de la altura máxima en zonas habitacionales: «Se propone la ampliación de altura permitida en las zonas habitacionales con el objetivo de promover una mayor densificación urbana y optimizar el uso del suelo. Esta medida busca facilitar el crecimiento vertical de las edificaciones, permitiendo superar la altura máxima establecida para el basamento, sin comprometer la calidad del entorno urbano«. Ignorancia total. La altura no promueve densificación urbana, ni siquiera densificación en un predio, menos en la ciudad. Lo hacen los I.O e I.A.
- «La modificación responde a la necesidad de acompañar el desarrollo sostenido de la ciudad, fomentando una imagen urbana coherente con una metrópoli en transformación. Asimismo, permite atender la demanda creciente d e vivienda y fortalecer el tejido urbano mediante construcciones más compactas, eficientes y con identidad contemporánea».
- La construcción de bloques sin retiros no son en ningún caso imagen de metrópolis ni dan «identidad contemporánea» ‘. Solo muestran que la partida fue ganada por las empresas inmobiliarias. Los profesionales corporativos fueron utilizados.
- CONCLUSIÓN FINAL
Ante la evidencia del desastre aprobado a último momento por el Concejo Municipal urge anular esas acciones y llamar a una comisión extraordinaria, más completa que la Comisión Revisora del Código, la
cual cuenta solo con representantes corporativos institucionales ligados a la actividad empresarial. Una Comisión así se realizó en 2014 y tuvo muy buenos resultados. Se debe repetir la experiencia.
Fuente: CEDURE, Centro de Desarrollo Urbano. Informe sobre peligrosas y destructivas modificaciones al Código de Urbanismo (2026)
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