Nadia Beller asegura que los supuestos sicarios la creyeron muerta y relata cómo sobrevivió a los disparos


La analista y abogada sostuvo que su expareja le aseguró que tendría protección policial cuando acudió a un hotel de Santa Cruz y afirmó que, tras ser atacada, fingió estar muerta para evitar que los agresores la remataran. Cerimedo fue aprehendido y es investigado por su presunta vinculación con el hecho.

eju.tv

La analista y abogada Nadia Beller, quien permanece hospitalizada tras recibir varios impactos de bala en un ataque registrado en Santa Cruz, acusó este martes a su expareja, el consultor argentino Fernando Cerimedo, de haberla enviado al lugar donde fue atacada y relató que sobrevivió al fingir que estaba muerta.



Beller sostuvo que acudió a un hotel de una zona residencial de la capital cruceña después de recibir un mensaje en el que supuestamente le ofrecían información relacionada con una investigación concerniente a Evo Morales y que Cerimedo le aseguró que estaría protegida por policías.

Según su relato, permaneció en contacto con él hasta momentos antes del ataque. “Él me dijo que yo estaba escoltada, de que había policías que me estaban escoltando, lo cual es falso porque me dispararon”, afirmó Beller durante una declaración brindada a la red DTV.

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La analista relató que, después de recibir los disparos, cayó al suelo y permaneció inmóvil para hacer creer a los atacantes que había muerto. “Yo fingí que me mataron y me tiré al piso. Me quedé ahí como media hora sin moverme”, declaró.

Según Beller, uno de los atacantes se aproximó nuevamente antes de que ambos abandonaran el lugar. “Uno de los sicarios titubeó, sentí que se acercaba y me remataba, pero le dijo al otro; ya está, vamos. Nunca hubo intercambio de fuego, nunca los persiguieron, claramente se querían deshacerse de mí”, refirió sobre la supuesta escolta que le había sido asignada.

La Policía Boliviana investiga el ataque y Cerimedo fue aprehendido durante la madrugada de este martes en el aeropuerto internacional de Viru Viru, cuando se disponía a viajar a Buenos Aires. Posteriormente fue trasladado a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para prestar declaración.

La investigación busca establecer la participación qué participación pudo haber tenido Cerimedo en el hecho. Hasta ahora, su aprehensión responde a una investigación y no constituye una declaración de culpabilidad.

Otro de los elementos planteados por Beller es que los atacantes le sustrajeron su teléfono celular después de dispararle.

La analista afirmó que en ese dispositivo tenía información que, según su versión, demostraría hechos de violencia que habría sufrido anteriormente y también supuestos hechos de corrupción. “Lo primero que hicieron fue retirarme del celular donde yo tenía pruebas”, afirmó.

Beller sostuvo que conservaba otro teléfono y que allí tendría parte de la información que asegura poseer. Ante la pregunta de si tenía pruebas de las acusaciones que realizó durante la entrevista, respondió que “tengo pruebas de muchos de los extremos”.

Estas afirmaciones no fueron verificadas durante la entrevista y corresponden al relato de Beller. Las autoridades deberán establecer si existen elementos que respalden sus acusaciones.

Beller también relató que mantuvo una relación sentimental con Cerimedo y sostuvo que previamente había sufrido un episodio de violencia física. Afirmó que, meses atrás, el asesor externo de Paz la habría tomado del cuello durante una discusión y que posteriormente recibió atención médica por lesiones que, según su versión, afectaron incluso su capacidad para tragar y hablar.

Beller confirmó, además, que ambos vivían en el mismo condominio en Santa Cruz de la Sierra y aseguró estar embarazada de cuatro semanas, hecho que que era de conocimiento del ciudadano argentino.

Mientras, la investigación policial continúa para determinar quiénes participaron materialmente en el ataque y si existe responsabilidad de otras personas.

Desde el hospital, Beller confirma que Cerimedo, su pareja, la mandó hasta el lugar donde fue baleada