YPFB reforzó el engarrafado para atender una demanda que se incrementó por factores adversos de la temporada, según las distribuidoras.
eju.tv / Video: Bolivia TV
La época de invierno, el cierre de una envasadora de garrafas y de una estación de distribución de GLP, sumado al mal estado de los cilindros afectan la normal distribución del carburante en el oriente dell país.
«En Santa Cruz hemos tenido una serie de malas coincidencias, el frío llegó, una envasadora privada cerró y una distribuidora en ciudad también cerró, eso ha ocasionado que de un momento a otro la demanda se incremente y los actores hayan disminuido, que se suma a un problema que arrastramos desde hace muchos años, que es el mal estado de las garrafas, que impide que las empresas operen al 100% de su capacidad», informó el presidente de la Cámara de Distribuidores de GLP, Fernando Segovia.
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Desde el fin primer fin de semana de julio se formaron filas en las distribuidoras de GLP de la capital oriental, debido al incremento de la demanda por la estación invernal y los problemas con las distribuidoras que cerraron operaciones.
Segovia afirmó que «YPFB está acelerando los tiempos de envasado para que las empresas tengan más volúmenes y lleguen pronto a los barrios», una situación que logró a advertirse en la capital oriental, donde las filas disminuyeron, pese a que persiste la necesidad de comprar GLP.
La Cámara de Distribuidores de GLP agregó que el sector arrastra un déficit de varios años en la reposición de cilindros. De la cantidad disponible, gran parte cumplió su tiempo de vida útil y se precisa un cambio.
