El líder católico también se refirió a la celebración de San Lorenzo, patrono de la Arquidiócesis de Santa Cruz. Indicó que el santo diácono es un ejemplo de perseverancia, confianza en Dios y servicio
Por Lourdes Molina Rea
Fuente: El Deber
El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, pidió no poner a prueba a Dios esperando milagros que confirmen la fe, sino reconocer su presencia en la vida cotidiana y en aquellos acontecimientos que muchas veces pasan inadvertidos. “No busquemos milagritos por aquí, por allá. Un milagro que el Señor nos da y, si queremos encontrar algo, es que cada día nos da un día más de vida”, expresó.
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En ese sentido, Leigue invitó a agradecer cada nuevo día, la naturaleza, el Sol y los pequeños detalles de la existencia como signos de la presencia de Dios.
Monseñor relacionó las tormentas del Evangelio con las dificultades que las personas atraviesan cotidianamente. Explicó que, al igual que Pedro, muchas veces las personas se atreven a dar el paso, pero luego aparece el miedo, la inseguridad y la duda frente a las circunstancias adversas.
En esos momentos, sostuvo, la respuesta no consiste en abandonar el camino, sino en volver la mirada hacia Jesús y confiar en su presencia. “El Señor nos anima, el Señor no nos abandona. Y eso debemos tenerlo claro; el Señor no nos abandona. Somos nosotros quienes muchas veces lo abandonamos a él”, señaló.
En su homilía dominical, el arzobispo de Santa Cruz invitó a los fieles a asumir el llamado de Jesús a “ir a las periferias”, tomando como punto de partida el Evangelio de la jornada, en el que Jesús envía a sus discípulos a la otra orilla y Pedro se enfrenta al miedo y a la duda mientras camina sobre las aguas.
Asimismo, se refirió a la celebración de San Lorenzo, patrono de la Arquidiócesis de Santa Cruz. Leigue mostró al santo diácono como ejemplo de perseverancia, confianza en Dios y servicio. Vinculó su testimonio con el llamado evangélico a salir de los espacios de seguridad para ponerse al servicio de quienes necesitan la presencia de la Iglesia.
“También nosotros estamos invitados a imitar a San Lorenzo, ser personas perseverantes, estar ahí presentes donde lo necesitan, pasando al otro lado, ir más allá, no quedarnos donde nos sentimos cómodos y seguros, sino ir más allá donde el Señor nos invita hoy”, concluyó
Fuente: El Deber

