Bolivia y Chile acuerdan avanzar hacia una integración eléctrica gradual y de beneficio mutuo


Uno de los puntos es impulsar estudios de interconexión en el corredor Calama – Uyuni con financiamiento del BID

El ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Marcelo Blanco, y la ministra de Energía de Chile, Ximena Rincón.

eju.tv

El ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Marcelo Blanco, y la ministra de Energía de Chile, Ximena Rincón, acordaron lanzar el próximo 17 de agosto una agenda bilateral de cooperación orientada a construir las bases técnicas, regulatorias e institucionales para una integración eléctrica gradual, segura y de beneficio mutuo.



La reunión entre ambas autoridades se desarrolló de manera virtual en el marco del Sistema de Integración Energética de los Países del Sur (SIESUR), en la que también participaron el viceministro de Electricidad y Energías Renovables, Rudy Peredo, y el director general del área, Juan Luis Brianson.

Las acciones clave acordadas contemplan la instalación del Comité Técnico Binacional Bolivia – Chile, con la designación de puntos focales y calendario de trabajo, así como la transición del Memorándum de Entendimiento hacia un convenio formal de integración con miras a su firma durante la próxima visita presidencial.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

También se acordó la creación de un grupo regulatorio bilateral para habilitar el comercio energético y el impulso de los estudios de interconexión en el corredor Calama – Uyuni con financiamiento del BID, aprovechando la complementariedad entre la oferta boliviana y la demanda chilena.

“Todo este trabajo se enmarca estrictamente en el mandato del presidente Rodrigo Paz Pereira de diversificar la matriz energética y fortalecer el desarrollo soberano e integrador del país”, establece una nota de prensa del Ministerio de Hidrocarburos.

Paz y el presidente de Chile, José Antonio Kast, inauguraron una nueva etapa en las relaciones bilaterales bajo el principio de pragmatismo, luego de un largo período de relaciones “congeladas” debido a las demandas por el mar y el Silala.