El diputados Reyes mencionó que el ministro Oviedo será interpelado nuevamente en septiembre y cuestionó que el Legislativo concentre su agenda en estos procesos en lugar de abordar otros temas pendientes.
Legisladores cuestionaron este miércoles al presidente nato de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), Edmand Lara, por concentrar la agenda legislativa en las interpelaciones a ministros del Órgano Ejecutivo y dejar en segundo plano el tratamiento de proyectos de ley y otros asuntos de interés nacional.
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Las críticas surgieron después de que ayer el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, recibió el respaldo del pleno de la ALP tras la sexta interpelación a una autoridad del Ejecutivo en lo que va de la actual gestión legislativa, es decir nueve meses. En esta jornada el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, fue convocado a la ALP para responder preguntas sobre el caso «narcomaderas». La anterior semana fue censurado el ahora exministro de Economía, José Gabriel Espinoza, tras no asistir a la interpelación convocada.
Durante el debate, el diputado Alejandro Reyes cuestionó que un ministro como el titular de Gobierno sea convocado de manera recurrente a interpelaciones y mostró un calendario con las próximas convocatorias. «¿Cómo es posible que a un ministro tan importante como el ministro de Gobierno se lo tenga que interpelar una vez por semana?», cuestionó Reyes.
Mencionó que ahora por ejemplo, Oviedo está convocado para el 3 y el 9 de septiembre próximo, mientras que entre el 7 y el 10 de septiembre están programadas otras tres interpelaciones, lo que implicaría sesiones destinadas a estos procesos durante lunes, miércoles y jueves. «Vamos a interpelar lunes, miércoles, jueves. ¿De qué cosas puede servir, vicepresidente? Usted tiene otras cosas que hacer aparte de venir acá», reclamó Reyes a Lara, durante la sesión de esta tarde, cuando se hacía el voto por censurar o aprobar el informe del ministro Oviedo.
El diputado consideró que esta dinámica genera un perjuicio tanto para los parlamentarios como para los ministros, al obligarlos a destinar jornadas completas a procesos de fiscalización mientras existen otros problemas y asuntos pendientes en el país.
En ese sentido, Reyes planteó que la Asamblea recurra a mecanismos como las Peticiones de Informe Escrito (PIE), las Peticiones de Informe Oral (PIO) y el trabajo en las comisiones antes de recurrir reiteradamente a las interpelaciones en el pleno.
«Mandemos PIEs, peticiones de informe oral; se los puede citar en la comisión y no tengamos que venir a perder el tiempo todos una vez por semana», reclamó. Incluso, mencionó que el reciente ministro de Economía, Christian Andrés Morales, tiene prevista una interpelación el 10 de septiembre, al considerar que la frecuencia de estos procesos termina afectando el funcionamiento de la Asamblea.
En la misma línea, la diputada Cecilia Requena realizó una autocrítica al trabajo de la Asamblea y sostuvo que las interpelaciones deben ser «oportunas, pertinentes y de calidad». También cuestionó que la Presidencia de la ALP mantenga una interpelación pese a que los propios interpelantes solicitaron su postergación por falta de información.
Requena advirtió además que las interpelaciones deben circunscribirse al cuestionario y al tema por el que una autoridad fue convocada, evitando que el proceso se convierta en un escenario para abordar otros asuntos.
La Constitución Política del Estado, en su artículo 158, establece entre las atribuciones de la Asamblea Legislativa la posibilidad de interpelar a los ministros de Estado y señala que la censura implica su destitución. Asimismo, la Ley 1350 establece que, una vez resuelta la censura, el presidente del Estado debe destituir al ministro censurado en un plazo máximo de 24 horas desde que recibe conocimiento formal de la decisión.
