Los ministros de Defensa, Ernesto Justiniano, y de la Presidencia, Fernando Aramayo, se reunieron con la autoridad estadounidense

Tras una reunión de alto nivel con los ministros de Defensa, Ernesto Justiniano, y de la Presidencia, Fernando Aramayo, el subsecretario de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley de Estados Unidos (INL), Todd Weiland, afirmó que el narcoterrorismo representa una amenaza activa para Bolivia y un factor de desestabilización en la región.
«Los narcoterroristas y sus corruptos facilitadores están amenazando a Bolivia y desestabilizando la región», denunció la autoridad estadounidense, destacando los avances logrados con la delegación boliviana para el «fortalecimiento de la cooperación en materia de aplicación de la ley».
Justiniano y Aramayo cumplieron en Washington D. C. una misión oficial que incluyó encuentros de trabajo con representantes del Departamento de Estado.
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Según el reporte oficial, la visita se enmarcó en la política trazada por el presidente Rodrigo Paz para profundización de la cooperación internacional y el restablecimiento de las relaciones bilaterales con Estados Unidos, sobre la base de una agenda enfocada en seguridad interinstitucional y beneficio mutuo.
Weiland estuvo recientemente en Bolivia para sostener encuentros directos con Justiniano y el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, enfocados en la coordinación de temas de seguridad. La agencia INL reemplazó a la antigua Oficina de Asuntos Antinarcóticos (NAS, por sus siglas en inglés), cuyas operaciones en territorio boliviano fueron suspendidas en 2008.
En la cita desarrollada este viernes, ambas partes abordaron la intensificación de las labores «con la administración Paz para mejorar la seguridad tanto para bolivianos como para estadounidenses», de acuerdo con el reporte oficial de la INL.
El acercamiento en materia de seguridad internacional se produce luego de que el gobierno de Rodrigo Paz enfrentara un bloqueo de caminos de 53 días. Al respecto, el mandatario advirtió el pasado 3 de septiembre que el país debe mantenerse alerta ante eventuales nuevos conflictos en contra de la estabilidad democrática.