
Fuente: Actualidad RT
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, lanzó una tajante advertencia al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, después de que este acusara a Washington de imponer restricciones al funcionamiento del sistema Starlink usado por las FF.AA. de Ucrania, así como de dejar de compartir datos de inteligencia.
«El presidente Trump y el secretario [de Estado] Rubio han afirmado categóricamente que nadie en la Administración Trump hizo eso, y creo que es muy temerario por parte del presidente Zelenski formular una acusación de ese tipo […] El presidente Zelenski debería tener mucho cuidado a la hora de hacer declaraciones como esa que no son ciertas», avisó en una entrevista para NBC News.
Elon Musk, propietario de SpaceX que desarrolla Starlink, sostiene que las restricciones en la versión militar de la señal se introdujeron por orden de las autoridades estadounidenses. «Los sistemas Starshield son propiedad del Gobierno de EE.UU. y están bajo su control. Cualquier limitación de velocidad o uso es determinada por el Ejército estadounidense y, en última instancia, por el presidente de EE.UU.«, escribió en X.
Por su parte, el presidente de EE.UU., Donald Trump, negó las acusaciones de Zelenski de que Washington haya limitado el acceso a Starlink. Asimismo, señaló que, según tenía entendido, «todo sigue igual«, y puso en duda que el funcionamiento del servicio se hubiera interrumpido alguna vez. «Estoy bastante seguro de que todo sigue sin cambios«, aseveró.
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Asimismo, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, indicó que no sabe cuál sea la teoría de Zelenski respecto a la causa de las limitaciones, pero «no tiene nada que ver con la Casa Blanca«.
Incumplimiento de numerosas exigencias
Los ataques ucranianos contra las refinerías rusas se han convertido en uno de los principales puntos de fricción entre Zelenski y Trump. El inquilino de la Casa Blanca ha instado en numerosas ocasiones al régimen de Kiev a dejar de atacar esas instalaciones de infraestructura energética, al vincular esos ataques con el aumento del precio del diésel a nivel mundial.
El 9 de octubre, Trump afirmó que durante la conversación telefónica que mantuvo ese día con Putin, habían alcanzado un acuerdo sobre el suministro de diésel ruso, lo que luego desencadenó un choque verbal entre Trump y Zelenski. En ese contexto, surgieron informaciones de que Kiev corría el riesgo de quedarse sin datos de inteligencia de EE.UU. e incluso sin conexión a través de Starlink.
El pasado sábado, Trump volvió a cargar contra Zelenski por los ataques a las refinerías rusas, que las fuerzas ucranianas seguían llevando a cabo pese a sus advertencias. «Le dijimos: ‘No ataques las refinerías, porque eso causa un problema mundial’. Y fue y atacó», señaló el presidente estadounidense, quien lanzó una contundente propuesta a los ucranianos: «Sugiero que consigan un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo».
Este miércoles, Moscú denunció nuevos ataques ucranianos contra la infraestructura energética rusa. Las fuerzas ucranianas atacaron dos refinerías, en las provincias de Sarátov y Riazán. Rusia subrayó que el régimen de Kiev no muestra indicios de estar dispuesto a avanzar hacia una tregua energética. Estos ataques se sumaron a una larga serie de ofensivas que las fuerzas ucranianas han llevado a cabo pese a las advertencias de Washington.
