Áñez reconoce avances judiciales, pero cuestiona a funcionarios de Paz


La exmandataria cerró su pronunciamiento con un llamado a distinguir entre el rechazo a las prácticas del pasado

Por Mauricio Diaz Saravia

La expresidenta Jeanine Áñez.

La expresidenta Jeanine Áñez.



Fuente: La Razón

La expresidenta Jeanine Áñez reconoció algunos avances en el ámbito judicial durante el primer año de Gobierno de Rodrigo Paz, pero cuestionó que las prácticas de la anterior administración persistan en distintas instituciones estatales.

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También reprochó las actitudes de soberbia, arrogancia y falta de sensibilidad de algunos ministros y funcionarios.

En un pronunciamiento publicado este domingo en sus redes sociales, Áñez recordó los años que permaneció encarcelada y afirmó que la llegada de una nueva administración despertó expectativas de cambio en el ejercicio del poder y el trato a las personas.

“Por eso, cuando llegó un nuevo gobierno, fui feliz, tuve la esperanza de que las cosas fueran diferentes. Esperaba encontrar empatía, sensibilidad y sobre todo una nueva forma de entender el ejercicio del poder y el respeto a las personas”, escribió.

La exmandataria valoró que, bajo el nuevo escenario político, las autoridades judiciales comenzaran a actuar con mayor apego a la normativa, situación que, según señaló, contribuyó a que recuperara su libertad.

“También debo reconocer que, a partir de este nuevo escenario político, autoridades judiciales comenzaron a actuar con mayor apego a la ley, lo que permitió que finalmente recuperara mi libertad. Es justo reconocerlo y decirlo”, manifestó.

Sin embargo, consideró que esa transformación no alcanzó a otras instancias del Estado. Según su evaluación, algunos funcionarios mantienen comportamientos que caracterizaron al anterior Gobierno y no comprenden la necesidad de una nueva etapa política.

“En muchos espacios persisten las mismas prácticas, las mismas personas, la misma hostilidad y la misma mala fe que conocí durante el anterior gobierno”, sostuvo.

Áñez también dijo que esperaba mayor apertura de las autoridades, pero encontró actitudes de distancia y poca sensibilidad. Aclaró, no obstante, que sus observaciones no involucran a todos los integrantes del Ejecutivo.

En su balance, describió los primeros 12 meses de la administración de Paz como un periodo de conflictos políticos, desaciertos y desencuentros. Asimismo, señaló que la población esperaba respuestas y certidumbre para recuperar la confianza en las instituciones.

La expresidenta defendió el derecho a cuestionar las decisiones gubernamentales y exigir resultados como parte del ejercicio democrático. Pese a sus críticas, expresó que prefiere respaldar una salida que evite el retorno de las prácticas que atribuye al denominado Socialismo del Siglo XXI.

“No quiero volver a un país donde pensar diferente se convierta en una condena y donde el poder se utiliza para dividir, perseguir, abusar y someter”, afirmó.

Finalmente, Áñez sostuvo que su posición no busca confrontar al Gobierno, pero tampoco implica respaldar todas sus decisiones. En ese sentido, pidió a las autoridades corregir sus errores, escuchar a la población y responder a las expectativas que acompañaron el cambio político.

“Mi posición no es de confrontación, pero tampoco de complacencia. Quisiera que a Bolivia le vaya bien. Quiero que este gobierno corrija sus errores, escuche más, tenga mayor sensibilidad y esté a la altura de las esperanzas que depositaron en él millones de bolivianos”, escribió.

La exmandataria cerró su pronunciamiento con un llamado a distinguir entre el rechazo a las prácticas del pasado y la exigencia de una mejor gestión en el presente: “Se puede reconocer lo que no queremos repetir y al mismo tiempo exigir que lo que tenemos hoy sea mucho mejor”.

Fuente: La Razón