Es mamá, tuvo un paso por la TV internacional y sueña con su propio show en inglés. Ahora, instalada en Santa Cruz, se siente privilegiada por llegar a las pantallas de todo el país

Tiene 27 años y 10 de ellos en la pantalla chica. La coconductora de Bailando por un sueño conversó con Escenas acerca de su carrera, sueños y planes para el futuro.
“En realidad la TV me eligió a mí”, comienza diciendo la cochabambina Laura La Faye, con una gran sonrisa. Estudiaba Arquitectura y luego Relaciones públicas, carreras que no terminó, pues su romance con la pantalla chica la alejó de otros oficios, incluso de la organización de fiestas, que fue el punto de partida de su idilio.
Llegó a Unitel Cochabamba para promocionar una fiesta, y fue invitada por Mauricio Porras, el jefe de prensa del canal, a hacer un casting.
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La invitaron a ser la presentadora de espectáculo de los noticiarios, seis meses después pasó a ser conductora de La revista, puesto en el que estuvo cinco años y renunció para abrir una productora con su padre.
Antes de lanzar un programa a escala nacional, la rubia, que ahora lleva la camiseta naranja de Red Uno, recibió un mail de Telemundo en el que preguntaban su disponibilidad para ser la presentadora de espectáculos y del clima, pues había sido seleccionada en un casting. Sin dudarlo agarró maletas y fue a capacitarse. Luego de tres años viviendo allá, se convirtió en madre y decidió que no quería niñeras ni guardería, sino a su propia mamá para ayudarla. Al mismo tiempo se enteró del proyecto del reality Bailando por un sueño y mandó su currículum.
Y Bolivia fue su nuevo puerto, Carlos Rocabado su nuevo colega y se cumplió uno de sus sueños: estar en TV a escala nacional. Cuenta que como conductora su mayor exigencia es lograr llegar al público.
“Si permiten que entres a su casa, lo mínimo que podés hacer es regalarles un gran momento”.
Entre un niño y la radio
Laura se siente más que bendecida al haber encontrado su verdadera pasión y tan buenas oportunidades laborales. Ella dedica el tiempo fuera del set a darle lo mejor al niño de sus ojos, su bebé, Nicolás, de casi un año, pero no descuida su formación profesional, estudia inglés, para no perder la práctica, y pasa clases de dicción y locución con Ubaldo Nállar.
Ahora tiene un proyecto para un programa de radio, del cual no quiso dar mucho detalle, pero en el cual dará a conocer el trasfondo de las canciones y planea estar al aire en pocos meses. Su sueño a plazo corto es tener su propio programa de entrevistas y entretenimiento, pero su ‘gran sueño gran’ es tener un show en inglés a escala internacional.
Y si en lugar de ser conductora tuviera que bailar en el reality, ¿por qué lo haría?, le preguntamos. “Sería por el sueño de un niño”, dice y asegura que los pequeños son su talón de Aquiles, y por eso su baile estaría dedicado a sacarlos de la calle o ayudar a niños abandonados en los hospitales
Fuente: sociales.com.bo