Pedro ShimoseEvo Morales da receta (sic) para ser como él es el título de una noticia (Los Tiempos, 30.06.16). En el encabezamiento, leo: “El presidente Evo Morales dijo ayer, en una entrevista ‘con’ (sic) Radio Santa Cruz, que quienes quieran ser como él, deberán cumplir cuatro requisitos”. Antes debo aclarar que la entrevista no fue ‘con’ Radio Santa Cruz, sino que fue Radio Santa Cruz la que entrevistó a Evo Morales. ¿Y cuáles son esos cuatro requisitos? Evo aconseja: “Me dicen ‘quisiera ser como Evo’. Me preguntan qué hay que hacer para ser presidente. Yo decía ‘siempre que hay que estar con la razón, con la verdad, transparencia y nunca hay que alejarse del pueblo’, expresó”. Así que ya saben. Para ser como Evo y llegar a ser presidente hay que ser racional, transparente, decir la verdad y no darle la espalda al pueblo (Sin comentario).En cambio, merece ser comentado un fragmento de Las gallinas de Bill Gates (Página Siete, 30.06.16), brillante artículo de Raúl Peñaranda. En él se habla de ayuda al desarrollo. Peñaranda dice: “Como Gates, cientos de personas en el mundo, entre economistas, académicos y cientistas sociales varios, están obsesionados con el tema del desarrollo”. Y luego se pregunta: “¿Por qué Costa Rica y Ghana son países estables y en crecimiento, donde hay democracia y se respetan los derechos humanos y políticos?”. ¡Menuda pregunta!En 1983 fui invitado a una reunión de políticos, sociólogos y economistas europeos donde el único poeta era yo. Allí se habló de cooperación y desarrollo, y se planteó la misma cuestión. ¿Por qué Costa Rica había suprimido su Ejército y vivía en normalidad democrática, y Bolivia, no? ¿Por qué Bolivia tenía el honroso mérito de registrar en su historia más de 80 golpes de Estado? Mi respuesta fue breve. “Porque ustedes instigaron esos golpes”.En cuanto al Ejército, Bolivia no suprime su amado Ejército porque somos ricos y podemos concedernos este y otros lujos. Costa Rica, en cambio, es pobre; no tiene ni ha tenido oro, plata, salitre, cobre, goma, estaño, antimonio, petróleo, gas, litio, uranio y otras yerbas… Y sobre todo, no somos como Costa Rica porque nuestros líderes son muy inteligentes, preparadísimos, incorruptibles, aman a Bolivia y trabajan día y noche por su bienestar y desarrollo… con o sin las gallinas de Bill Gates.Nunca más me invitaron a ese tipo de simposios. // Madrid, 08.07.2016.El Deber – Santa Cruz