Silbatinas a Qananchiri


buEl vicepresidente Álvaro García Linera ha sido recibido con silbidos por la población, tanto en Tarija como en Urkupiña. Esta sensación térmica confirma lo indicado por los sondeos, donde se aprecia un aumento de la desaprobación popular hacia el segundo mandatario.Y es que Qananchiri, además de ser fuertemente resistido por la creciente oposición ciudadana, también cosecha rechazos al interior de las filas oficialistas, como lo evidenciaron las declaraciones del ex guerrillero y agente de la dictadura cubana, Osvaldo “Chato” Peredo, quien lo definió como “un estorbo para el proceso de cambio”.Parece difícil que, en tal contexto, pueda tener viabilidad la fórmula alterna Álvaro presidente-Evo vice, que algunos manejan como hipótesis para las elecciones del 2019, como un truco para engañar el veto establecido por el referéndum del 21F.Personaje sinuoso y contradictorio, el vicepresidente “ultrachic” ha combinado la retórica radical con el aburguesamiento práctico, enajenándose por igual las simpatías de la clase media mestiza-blancoide (a la que ha vituperado reiteradamente) como de las cohortes sindicales indígenas-campesinas…[email protected]