Las Jornadas Santa Cruz 2061


Renzo AbruzzeseLa realización de las Jornadas Santa Cruz 2061, organizadas por el Grupo de Investigación Jatupeando, el Museo de Historia UAGRM y el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, marcan sin duda un hito en los esfuerzos por alcanzar el desarrollo departamental. Se trata, sin embargo, de un evento que trasciende lo que puede circunscribirse a todo evento de planificación prospectiva; es, ante todo, un esfuerzo que da cuenta de la vitalidad de la ciudadanía y la institucionalidad cruceña.Indagar sobre el curso que los procesos de desarrollo pueden tomar en todos los campos que hacen a una ciudad de las dimensiones físicas y sociales de Santa Cruz de la Sierra es sin duda una tarea premonitoria, un acto democrático que, a tiempo de construir futuro, hace ciudadanía de verdad, una ciudadanía comprometida porque crea la conciencia en torno a la magnitud de los desafíos y los eventuales imponderables que esto supone. En este sentido, el valor de este tipo de esfuerzo planificador, intangible, pero evidente, estriba en la capacidad que muestra una sociedad cuando decide asumir su futuro con decisión, cuando sus ciudadanos y sus instituciones son capaces de pensar en tiempos largos.Es posible que una parte de los procesos que se identifican como imperativos históricos para el desarrollo regional sean imposibles de materializarse; empero, su ejecución ya está en marcha desde el momento en que sus instituciones ciudadanas y los aparatos de gestión oficiales tienen la virtud de instalarlos en el imaginario colectivo. En gran medida, las obras humanas son el producto de la unión de voluntades por encima de todo criterio que divida o de todo imponderable que limite. Una sociedad es capaz de vencer los escollos del presente cuando tiene el coraje de indagar su futuro. Las Jornadas Santa Cruz 2061 son una clara muestra de ello: sintetizan el espíritu de la modernidad cruceña, su indetenible impulso, su valor y su compromiso para con su pueblo y su país.El curso de las exposiciones y discusiones realizadas en el evento permite reconocer los errores del quehacer cruceño e identificar sus soluciones. Son, en gran medida, un acto de honestidad ciudadana, una confesión de culpa o un reconocimiento honroso. Que sea lo uno o lo otro no importa, lo importante es que todos hicieron filas en el futuro. Es la síntesis de una férrea voluntad por superar el presente. Se trata de un esfuerzo que debiera ser imitado por todos los departamentos, no solo por el valor de sus aportes, sino, y sobre todo, por hacer ciudadanía de verdad.El Deber – Santa Cruz