La Policía y las Fuerzas Armadas ejecutaron un operativo que consolidó un corredor de provisión de alimentos entre La Paz y Río Abajo. Mientras en el Legislativo avanza la aprobación de los estados de excepción
eju.tv /Video:Bolivia Tv
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz apostará por el diálogo para resolver los conflictos que mantienen el bloqueo, pero advierte que todo tiene un límite y se recurrirá a las prerrogativas que se enmarcan en la Constitución, como un estado de excepción que es reglamentado por ley en el Legislativo, aseguró el portavoz presidencial, José Luis Gálvez.
De hecho, este viernes un sorpresivo operativo policial-militar logró consolidar un corredor de aprovisionamiento de alimentos entre La Paz y Río Abajo, al cumplirse 36 días de un bloqueo de carreteras que exige la renuncia del presidente Rodrigo Paz y que golpea con mayor fuerza a El Alto y La Paz.
“Está dado el cuadro y hoy ya empezamos a actuar en el marco de la Constitución, reitero, pero además, de ser necesario, se aplicarán las medidas que la Constitución prevé a través de un decreto y luego estarán refrendadas por la Asamblea Legislativa. Hoy por hoy la responsabilidad está en la Asamblea Legislativa”, explicó en Bolivia Tv.
Justamente avanza la aprobación de la ley de estados de excepción —considerada como una “acción humanitaria”— en el Legislativo. El Senado aprobó la norma y la pasó a Diputados, cámara que convocó a una sesión para sancionar este sábado la ley que fue propuesta por el gobierno de Paz el martes, como parte de la estrategia para enfrentar el bloqueo de 36 días.
La norma en tratamiento legislativo fija las reglas del estado de excepción, entre ellas que será declarado por el Presidente ante situaciones excepcionales de amenaza externa, conmoción interna o desastre natural, y que las acciones de la Policía y de las Fuerzas Armadas gozarán de presunción de legalidad.
“Este es un gobierno constitucional y democrático que se sujeta plenamente a las leyes y que pone de total relieve los valores fundamentales, esencialmente la vida, y privilegia el diálogo en todas sus dimensiones, pero todo tiene un límite; el hecho de que haya la voluntad de dialogar y de resolver los problemas en la mesa no debe ser un óbice para también establecer y hacer reconocer los límites y salvaguardar a la población”, afirmó Gálvez en Bolivia Tv.
Por el momento, los movilizados que exigen la renuncia del presidente Paz no han anunciado, al menos públicamente, ninguna intención de dialogar; por el contrario, mantienen el bloqueo que se extiende por varias regiones y que cumplió este viernes 36 días golpeando con mayor fuerza a El Alto y La Paz, ciudades que tienen cerradas sus rutas de aprovisionamiento de alimentos, carburantes e insumos médicos.
Afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos, maestros rurales y grupos afines a Evo Morales son parte activa de las protestas y bloqueos. Abiertamente, Morales planteó la renuncia de Paz y la convocatoria a elecciones en 90 días.
Gálvez insistió en el llamado al diálogo a los sectores movilizados, quienes, pese a lograr la anulación de las órdenes de aprehensión contra el cobista Mario Argollo, no acudieron al diálogo que gestiona un grupo de facilitadores a la cabeza de la Iglesia Católica.

