¡Felicitaciones a Ernesto Justiniano, por el sitio!
Considero que: ¡No sólo debemos decir nuestra verdad, sobre todo, debemos defenderla!
Hasta ahora – y ojalá todavía lo sea – nos rigieron tres principios: Dios, Patria y Hogar y, bajo estos principios, los bolivianos amantes de Bolivia, supimos derrotar a las huestes ateas del comunismo (Ñancahuasú, Teoponte, “Asamblea Popular” en el gobierno de Juan José Tórres, la tristemente célebre y destructora UDP) que, ahora disfrazadas de “democracia” pretende destruir lo que venimos construyendo desde hace 183 años de vida.
Mi ¡NO! rotundo
a la PROPUESTA DE CONSTITUCIÓN de los “marxistas” – quiero decir – masistas (propuesta, porque no es nueva, ya que no fue aprobada),
porque
QUIERO UNA BOLIVIA: LIBRE, INDEPENDIENTE, SOBERANA, MULTIÉTNICA Y PLURICULTURAL, es decir,
quiero que la Constitución Política del Estado en actual vigencia, se la mejore, se la actualice, pero que no se la sustituya con una “condestrucción”, engendro del padre de las tinieblas (no en vano todo lo hicieron en “noches tenebrosas”)que antes de aprobarse ya ha cobrado tantas vidas de bolivianos.
Quienes amamos Bolivia debemos votar 70 veces 7 ¡NO!, es decir, 70 elevado a la séptima potencia de ¡NO’s!
Que Dios, como siempre, bendiga a Bolivia y a los bolivianos creyentes, nos dé la enteraza de luchar por nuestra libertad (que ni siquiera el toca), con las armas que la razón, la inteligencia, el sentimiento y el amor nos proporcionan.
¡Unidos en el Señor Jesús el Cristo! ¿Quién contra nosotros?
No sólo oremos en las iglesias y en nuestras casas, hagamos públicas nuestras plegarias de alabanza y petición en la calles y plazas, que con esta actitud demostramos que podemos rendir culto público a Dios – nuestro amado Padre – y que ese instrumento de opresión que pretenden aprobar (su propuesta de constitución) nos ha abierto los ojos para saber que “aceptan” la religión, pero que no permiten el culto, lo mismo que el la ex URSS y en Cuba (pobre hermana que tanto tiempo viene sufriendo bajo el poder oprobioso de la izquierda, de lo siniestro).
Hagamos de la enseñanza evangélica un testimonio de vida defendiendo la actual Constitución Política del Estado, con toda la fuerza que no el amor a Dios, el amor a Bolivia y el amor a nuestras familias.
Después de Dios, Bolivia, ahora Bolivia y siempre Bolivia.
F.J.Franklin D&aacut
¡Felicitaciones a Ernesto Justiniano, por el sitio!
Considero que: ¡No sólo debemos decir nuestra verdad, sobre todo, debemos defenderla!
Hasta ahora – y ojalá todavía lo sea – nos rigieron tres principios: Dios, Patria y Hogar y, bajo estos principios, los bolivianos amantes de Bolivia, supimos derrotar a las huestes ateas del comunismo (Ñancahuasú, Teoponte, "Asamblea Popular" en el gobierno de Juan José Tórres, la tristemente célebre y destructora UDP) que, ahora disfrazadas de "democracia" pretende destruir lo que venimos construyendo desde hace 183 años de vida.
Mi ¡NO! rotundo
a la PROPUESTA DE CONSTITUCIÓN de los "marxistas" – quiero decir – masistas (propuesta, porque no es nueva, ya que no fue aprobada),
porque
QUIERO UNA BOLIVIA: LIBRE, INDEPENDIENTE, SOBERANA, MULTIÉTNICA Y PLURICULTURAL, es decir,
quiero que la Constitución Política del Estado en actual vigencia, se la mejore, se la actualice, pero que no se la sustituya con una "condestrucción", engendro del padre de las tinieblas (no en vano todo lo hicieron en "noches tenebrosas")que antes de aprobarse ya ha cobrado tantas vidas de bolivianos.
Quienes amamos Bolivia debemos votar 70 veces 7 ¡NO!, es decir, 70 elevado a la séptima potencia de ¡NO's!
Que Dios, como siempre, bendiga a Bolivia y a los bolivianos creyentes, nos dé la enteraza de luchar por nuestra libertad (que ni siquiera el toca), con las armas que la razón, la inteligencia, el sentimiento y el amor nos proporcionan.
¡Unidos en el Señor Jesús el Cristo! ¿Quién contra nosotros?
No sólo oremos en las iglesias y en nuestras casas, hagamos públicas nuestras plegarias de alabanza y petición en la calles y plazas, que con esta actitud demostramos que podemos rendir culto público a Dios – nuestro amado Padre – y que ese instrumento de opresión que pretenden aprobar (su propuesta de constitución) nos ha abierto los ojos para saber que "aceptan" la religión, pero que no permiten el culto, lo mismo que el la ex URSS y en Cuba (pobre hermana que tanto tiempo viene sufriendo bajo el poder oprobioso de la izquierda, de lo siniestro).
Hagamos de la enseñanza evangélica un testimonio de vida defendiendo la actual Constitución Política del Estado, con toda la fuerza que no el amor a Dios, el amor a Bolivia y el amor a nuestras familias.
Después de Dios, Bolivia, ahora Bolivia y siempre Bolivia.
miguel ruiz
Creo que estamos tan distraídos con las campañas por el sí o no de la nueva carta magna CPE, es preocupante esta situación para quienes pensamos en mejorar la calidad de vida de los bolivianos y bolivianas. A veces me da pena cuando hasta el peluchín o el fósforo que compranos no es de fabricación nacional. Las autoridades de turno tanto a nivel nacional y departamenta, debieran priorizar la parte productiva, en lugar de estar regalando verdes con fines políticos.
La nueva carta magna no es perfecta, pero es creo que es mejor que el que tenemos, por eso votaré por el sí.
miguel ruiz
Creo que estamos tan distraídos con las campañas por el sí o no de la nueva carta magna CPE, es preocupante esta situación para quienes pensamos en mejorar la calidad de vida de los bolivianos y bolivianas. A veces me da pena cuando hasta el peluchín o el fósforo que compranos no es de fabricación nacional. Las autoridades de turno tanto a nivel nacional y departamenta, debieran priorizar la parte productiva, en lugar de estar regalando verdes con fines políticos.
La nueva carta magna no es perfecta, pero es creo que es mejor que el que tenemos, por eso votaré por el sí.
Feliciano Sán
por suerte va a ganar el sí. Siempre hay quienes caminan para atrás.
Feliciano Sánchez
por suerte va a ganar el sí. Siempre hay quienes caminan para atrás.
Feliciano Sánchez
por suerte va a ganar el sí. Siempre hay quienes caminan para atrás.
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