Chuquisaca también para y pide capitalidad para Sucre

Savina Cuéllar revela que Evo propuso negociar la sede de los poderes.

La Prensa



Determinación: los prefectos de la «media luna» se reunieron el jueves en la ciudad de Santa Cruz

El Comité Interinstitucional de Chuquisaca unió su demanda de capitalidad plena para Sucre a la devolución del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), mientras que los comités cívicos de los departamentos que conforman la «media luna» alistan una ofensiva desde las provincias para recuperar los recursos del impuesto hidrocarburífero descontados por el Gobierno.

La prefecta de Chuquisaca, Savina Cuéllar, reveló que en la reunión que sostuvieron los prefectos con el presidente Evo Morales el miércoles y jueves, el Mandatario habría planteado un referéndum de autonomía departamental para esa región a cambio de que no se celebre una consulta por la capitalidad.

La versión, sin embargo, fue desmentida por el vocero gubernamental Iván Canelas.

El Consejo Nacional Democrático (Conalde) determinó el jueves un paro cívico de 24 horas para el día martes 19 de agosto en las cinco regiones opositoras al presidente Evo Morales, después de que el diálogo con el Gobierno fracasara.

El presidente del Comité Cívico de Intereses de Chuquisaca (Codeinca), Jhon Cava, dijo que en esa región se acatará la medida «disciplinadamente», pero a la demanda de IDH se suma la capitalidad.

Conminó al presidente Evo Morales a que llame a través de un decreto supremo a referéndum para definir la ubicación de la capital de Bolivia que se ubica en Sucre, aunque la sede del Gobierno está en La Paz.

Los dirigentes cívicos de Chuquisaca demandaron el traslado de los poderes Ejecutivo y Legislativo a la ciudad de Sucre. Plantearon esa demanda a la Asamblea Constituyente, pero el cónclave la excluyó de su agenda de debates. Esto provocó la reacción de los capitalinos que se movilizaron para demandar su inclusión, el conflicto terminó el 24 de noviembre con tres muertos por los enfrentamientos con la Policía.

El debate fue reabierto después de que el Conalde, el 18 de julio en la ciudad de Sucre, demandó al Gobierno del presidente Evo Morales que convoque a referéndum por capitalidad y asimismo apoyó la iniciativa chuquisaqueña de recolectar firmas con el propósito de lograr esta consulta por iniciativa ciudadana.

En ese encuentro, los prefectos y dirigentes cívicos determinaron dar un plazo hasta el 1 de agosto para que el presidente Morales llame al plebiscito, sin embargo, el Ejecutivo no respondió a ese pedido. Cava reiteró ayer que Sucre no renunciará a esa demanda «histórica». Ese argumento se sumará al requerimiento de devolución de los descuentos por el Gobierno al IDH para el pago de la Renta Dignidad.

En las otras regiones, los comités cívicos están coordinando con los cívicos provinciales para fortalecer el movimiento de 24 horas, que pretende paralizar las cinco regiones con movilizaciones como bloqueo de caminos y toma de instituciones públicas.

El presidente del Comité Cívico de Tarija, Reynaldo Bayard, afirmó ayer que busca el apoyo de los habitantes de la región del Chaco boliviano, donde está ubicada la mayor reserva de hidrocarburos. «La idea es que el Chaco chuquisaqueño, tarijeño y la parte de Cordillera (Santa Cruz) se unan a la lucha que no sólo es por el IDH sino por precautelar nuestros recursos naturales».

En Santa Cruz, el vicepresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Luis Núñez, dijo que están formando alianzas con los comités cívicos provinciales para fortalecer el movimiento. El presidente de la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), que es afín al partido gobernante, Adolfo Chávez, anunció que el 19 de agosto rechazarán la paralización de actividades porque consideran que es política.

Los indígenas junto con los colonizadores procederán con vigilias en San Julián, Yapacaní y Camiri, y no permitirán que se cierren los caminos que unen la capital con las provincias.

El Gobierno denuncia que quieren debilitar al Presidente

El vicepresidente Álvaro García Linera denunció ayer que, detrás de las movilizaciones que comenzarán desde el martes 19, la «media luna» busca debilitar al Gobierno del presidente Evo Morales, ratificado con 68 por ciento de votos en el referéndum revocatorio que se llevó a cabo el domingo.

«Son respuestas violentas contra la democracia, sus procedimientos y sus obras denotan que buscan debilitar al Presidente, que recibió el apoyo de la población boliviana».

En Quillacollo (Cochabamba), durante la entrada folklórica de Urkupiña, García Linera calificó de «actitudes diabólicas» al paro cívico de los prefectos y dirigentes cívicos.

Sin embargo, la viceministra de Coordinacion Gubernamental, Rebeca Delgado, en entrevista con La Prensa dijo que el Poder Ejecutivo no cerrará las puertas del diálogo porque «creemos que ése es un mandato que nos dio el pueblo con la ratificación del Presidente».

La autoridad dijo que todo dependerá de la reacción de los prefectos y cívicos de la «media luna» y de su respuesta a la negociación convocada por el Gobierno. El Consejo Nacional Democrático (Conalde), constituido por los representantes de Pando, Beni, Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca, el jueves declaró para cívico de 24 horas acompañado de movilizaciones, después de que el encuentro con las autoridades gubernamentales no llegó a acuerdos y se disolvió sin fecha para una nueva cita.

Delgado aseveró que de aquí para adelante queda un proyecto: la nueva Constitución Política del Estado, aprobada en la ciudad de Oruro el 9 de diciembre sin la participación de las fuerzas políticas de oposición.

«Todos los representantes (asambleístas) han entregado ese producto el 15 de diciembre del pasado año, lo que corresponde es dirimir y aprobar el proyecto de Constitución. Necesitamos un marco constitucional para autonomías».