El decreto 0310 autoriza el desembolso de 57,8 millones de dólares. Los aviones de combate serán destinados a la lucha contra el narcotráfico y el resguardo del espacio aéreo.
La Prensa
El gabinete ministerial aprobó el miércoles el Decreto 0310 que autoriza el desembolso de 57,8 millones de dólares para la compra directa —sin licitación— de seis cazas ligeros de combate K-8 de industria china, insumos para esas aeronaves y la capacitación de pilotos.
La norma ejecutiva, publicada en ayer por la Gaceta Oficial de Bolivia, especifica que los cazas K-8 serán “un aporte a la lucha regional contra el narcotráfico” y asegurarán “un debido control del espacio aéreo en zonas sensibles y afectadas por esa problemática”.
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Con ese monto, además, el Ministerio de Defensa adquirirá de su proveedor chino dos motores de repuesto para los aviones K-8, un simulador de vuelo K-8, un sistema de vehículo de prueba KTS-2000 BM, un sistema de instructor interactivo multimedia (IMI), repuestos, herramientas y equipamientos.
También deberá pagar el entrenamiento de personal de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), los manuales, reensamblaje y servicios de asistencia técnica, flete y seguro de transporte de esos bienes hasta el país.
El Gobierno no habla
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, no quiso el miércoles dar detalles de la adquisición de las aeronaves de guerra ni del Decreto 0310, porque el presidente Evo Morales hablará de ambos puntos el 10 de octubre, día aniversario de la FAB.
Pero en el mismo decreto se detalla que la autorización otorgada por el Ejecutivo es para el Ministerio de Economía y Finanzas, que, a través del Tesoro General de la Nación (TGN), debe transferir “un monto equivalente a 57.800.000 dólares”.
“Para la gestión 2009, el Ministerio de Finanzas transferirá al Ministerio de Defensa la suma equivalente hasta 11.000.000 de dólares con cargo al Presupuesto General 2009”.
Además, Defensa deberá “incorporar en su presupuesto institucional correspondiente a las gestiones 2010, 2011 y 2012 la inscripción de los recursos necesarios para el pago por la compra de los bienes” antes mencionados.
De acuerdo con una página de internet, el caza K-8 (la letra K es la inicial de Karakorum, cordillera que separa a Pakistán y China) es un diseño conjunto de la paquistaní Aeronautical Complex y la china Nanchang Aircraft Manufacturing Corporation.
Las aeronaves también sirven para entrenamiento. En los últimos años, países asiáticos y africanos compraron los aparatos de combate.
En Sudamérica, Venezuela adquirió este año 18 cazas K-8.
El presidente del Congreso paraguayo, Miguel Carrizosa, dijo el mes pasado que “no se puede confiar en expresiones de ese tipo, a nadie le entra que comprando aviones, carros de combate y armas se va a llenar el estómago de los pobres”.
San Miguel explicó al Gobierno paraguayo en septiembre pasado el contenido de los acuerdos suscritos con Rusia este año para la adquisición de armanento destinado a reemplazar el material obsoleto de las Fuerzas Armadas.
Inicialmente, Bolivia debía comprar seis aviones de combate L-159, fabricados en la República Checa, un simulador de vuelo L-159, para el entrenamiento de los pilotos y técnicos, equipo de apoyo terrestre, repuestos, herramientas y documentos de las naves.
Para adquirir los aparatos y equipos Bolivia requería el permiso previo del Gobierno de Estados Unidos porque éstos tienen piezas fabricadas en el país del norte.
Pero como Washington negó la autorización para la exportación de esos materiales a Bolivia, el presidente Morales optó por buscar otra alternativa, que en este caso es China.
Evo espera donación de helicópteros de Brasil
El presidente Evo Morales dijo este jueves que el Gobierno de Brasil aún no hizo efectiva la anunciada donación de cinco helicópteros para Bolivia, que serán destinados a la lucha contra el narcotráfico, porque, dijo, falta el permiso de los Estados Unidos, dueño de la tecnología.
El Mandatario informó a medios de prensa internacionales que los helicópteros (UH-1H) son de industria norteamericana, por lo que es necesario pedir permiso al Gobierno de Barack Obama para que las naves, que fueron ofrecidas al país por la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, puedan ser donadas, según la agencia ANF.
Morales dijo que los aparatos tendrán la finalidad de vigilar la frontera con Brasil, que tiene alrededor de 3.100 kilómetros de longitud, los cuales, de acuerdo con informes oficiales, abarcan poblados fronterizos que son considerados puntos neurálgicos del comercio de cocaína.
Los helicópteros fueron ofrecidos en abril pasado por el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobin, cuando visitó La Paz.
Pero Morales recordó que Estados Unidos ya vetó la venta al país de cinco aviones de combate de fabricación checa, porque éstas tienen componentes estadounidenses.