Presupuesto 2012: gastos y quimeras

SUPERLUCHÍN El ministro de economía Luis Arce Catacora, alias “Superluchín”, ya tiene listo el Presupuesto General del Estado (PGE) para el año 2012, verdadera columna vertebral de la Evonomics.

Proyección que bien puede ser catalogada de quimera, término que WikiPedia define en una de sus acepciones como “Ilusión, fantasía que se cree posible, pero que no lo es”.

Esto es así, en buena medida, por la perspectiva irreal que incluye un aumento en los ingresos de operación de las empresas estatales, las cuales, con la única excepción de la Empresa Boliviana de Almendras (EBA), son deficitarias.



Hablamos de trece entidades fundadas -y fundidas- por el gobierno evista, como Papelbol, Cartonbol, Azucarbol y Lacteosbol, entre muchas otras.

Otro rasgo quimérico del PGE 2012 es la proyección de un 5% de inflación para el próximo año, cifra que con seguridad habrá que acabar revisando como sucediera en recientes gestiones.

La irrealidad también aparece en la previsión de aumento de la inversión pública, por la sencilla razón de que la ejecución presupuestaria del 2011 fue de apenas el 44,5% de lo programado (1.080 millones de dólares de un total de 2.428 millones presupuestados), algo que probablemente se repita el año entrante.

Un aspecto especialmente preocupante del PGE 2012 es el incremento del 20% en los gastos corrientes (gastos burocráticos), pasando de 69.453 millones de Bs. en el 2011 a 83.610 millones de Bs. en el 2012.

Esto incluye aumentos del 19% en salarios y del 119% en “otros gastos corrientes no identificados en el PGE”, como señala un informe de la Fundación Milenio.

Se trata de un gasto inflexible que generará 4,5% de déficit fiscal para el Sector Público No Financiero.

Cada vez más, la Evonomics parece ser una ficción divorciada de la realidad…

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