Mujer policía fue asesinada por su pareja, un uniformado


La Paz. Ella murió tras recibir un balazo en la cabeza. La Policía boliviana detuvo al victimador, quien alegó que se encontraba en estado de ebriedad cuando atacó a su enamorada en El Alto.

image Pagina Siete / La Paz, Bolivia

La FELCC de El Alto, a donde llegó la denuncia del asesinato.



Jéssica Quispe Villalobos, una mujer policía de 26 años de edad, fue asesinada la madrugada de ayer al recibir un disparo en la cabeza por parte de su pareja, un suboficial de la entidad del orden.

El hecho se conoció después de que los familiares de la víctima llegaran a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto para denunciar al uniformado.

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“Él siempre la molestaba, la acosaba. Jéssica vivía con miedo porque la perseguía. No sé qué pasó anoche para que él la mate”, contó un familiar de la joven policía en la fuerza anticrimen.

Según el informe preliminar del Ministerio Público, el suboficial, cuyo nombre no fue proporcionado, se encontraba en estado de ebriedad cuando atacó a su pareja, en circunstancias aún desconocidas.

“Ella es una mujer policía, recibió el disparo en la cabeza. La pareja también es efectivo y usó un arma 9 milímetros (de reglamento)”, informó la fiscal de turno que atendió el caso.

La víctima tenía el grado de cabo y trabajaba en una brigada del Batallón de Seguridad Física Estatal (BSFE), mientras que de su pareja se conoce poco; al parecer tiene 20 años de servicio en la institución verde olivo.

La detención

El policía fue detenido horas después del asesinato y luego trasladado a la FELCC. Permanece en las celdas policiales y se prevé que en las próximas horas prestará su declaración informativa para que la Fiscalía realice la imputación correspondiente.

“En su primera declaración con el investigador del caso dijo que actuó con violencia contra su pareja porque se encontraba en estado de ebriedad. Sin embargo, la investigación será imparcial”, adelantó el director de la FELCC, Ramiro Magne.

Hermanas y otros familiares llegaron a la fuerza anticrimen para ampliar la denuncia presentada en la madrugada.

La Fiscalía informó que Jéssica Quispe dejó en la orfandad a una hija de un año y medio, pero no se sabe aún si el efectivo es el padre de la niña.

Hace unos cinco años, un hecho similar se vivió en La Paz. Un efectivo policial mató de un disparo en el pecho a su novia, también de la institución verde olivo, en la calle Comercio, a una cuadra de la plaza Murillo, y luego se quitó la vida.

El móvil del crimen fue la negativa de la joven de reanudar su relación con él. Decepcionado, tomó su arma, disparó contra su expareja e hirió a la amiga de ésta, pues caminaban juntas por la céntrica vía paceña.

La Policía aún desconoce qué razones tuvo el suboficial para asesinar a su pareja. “No se va a dar a conocer el nombre del policía por seguridad, pero la investigación seguirá su curso”, aseguró el coronel Magne.

Los familiares de Jéssica Quispe recogieron el cadáver de la víctima de la morgue del Hospital de Clínicas para velarlo en la ciudad de El Alto.

“Ella tenía una vida por delante y una hija a quien cuidar y educar. Este señor no ha pensado en eso. Pido un castigo, que no salga de la cárcel”, pidió una familiar de la mujer asesinada.

El detenido permaneció en las celdas de la fuerza anticrimen de El Alto.

Ningún familiar del suboficial se acercó a la FELCC hasta la tarde de ayer, informó uno de los investigadores del caso.

El arma de reglamento que usó para matar a su pareja fue secuestrada para ser sometida a una prueba de peritaje en el Instituto de Investigaciones Técnico Científico de la Universidad Policial (IITCUP).