Escándalo de “La Millonaria” salpica al vice

AGL El vicepresidente Álvaro García Linera una vez más en el ojo de la tormenta. Ahora se trata de un presunto negociado en el sector minero que involucra a familiares muy cercanos del segundo mandatario: dos sobrinos carnales y un primo hermano.

De acuerdo a la documentada denuncia presentada hoy por la bancada de oposición, éstos habrían comprado un rico yacimiento de oro en la ridícula suma de 10.000 Bs., situado en la Chiquitania, solo un año después de la llegada al poder de su pariente.

El problema radica en que una sentencia del Tribunal Constitucional emitida a comienzos del 2006 prohíbe la compra de concesiones, y en que los sobrinos del vice fueron los encargados, como gerente titular e interino, de representar a la empresa “La Millonaria” ante las entidades del Estado correspondientes, como el Registro Minero, la Superintendencia sectorial e Impuestos Nacionales. De ahí la sospecha de tráfico de influencias a la hora de “legalizar” lo ilegal.



Por otra parte, el precio probablemente ficticio pagado por los familiares del vicepresidente sería un posible síntoma de evasión impositiva, sobre todo teniendo en cuenta que el anterior concesionario (el “vendedor” de lo invendible) había pagado más de 64.000 Bs. tan solo en la patente minera.

Agravando aún más el cuadro, la misma Constitución impuesta por el MAS en La Calancha establece que quien “enajene” recursos naturales que son del dominio del Estado incurre en “traición a la patria”, con una pena de 30 años de prisión. Y sucede que al comprar una concesión invendible por resolución constitucional los implicados en el proceso -y eventualmente su protector gubernamental- podrían acabar incluidos en esa figura.

¿Dirá el vicepresidente una vez más que “no sabía” de los manejos de sus familiares cercanos? ¿Sería creíble esto?

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