Y se va la tercerita

Karen Arauzkaren-arauz1Está por comenzar el tercer período de una administración que será mucho más movida que las dos anteriores. Para invertir en grandiosas obras y otros gastos dispendiosos -mientras le lluevan divisas- SE reinventa épicamente su imaginación en cada nuevo anuncio que con emoción, evacúa casi a diario. Su felicidad es tanta como una renovada luna de miel con su electorado. Podrá ser breve, pero será muy emotiva.Promete ser muy entretenido sin ninguna duda, ver cómo se las arreglarán para sortear el mar de telarañas que han ido tejiendo para entrampar a todo el mundo en la ingenua alucinación que ellos son inmunes al entramado. Y a no ser que empiecen a levitar, es probable que terminen siendo los protagonistas de sus propias intrigas.Sin ánimo de presagiar tiempos tumultuosos para los vencedores, se pueden percibir ciertos síntomas precoces de que el caudal de votos adquiridos, no se conformará con la prebenda pre-electoral y ello está empezando a visualizarse más pronto de lo calculado.La compra de 15 millones de dólares en caballos para el ejército, es la primera facturita que sale a la luz. Tener amarrados a los militares, -a los de ahora-, no es barato. Es menester agradecer al gobierno por el secretismo con el que hace las adquisiciones con la plata de todos, pues nos da la posibilidad de especular y elucubrar a modo de pasatiempo.No serán 15 millones de dólares en caballos árabes, primos de los que fueron una de las armas más contundentes y letales de la conquista. Aunque los hay de millones o de cientos de miles de dólares. Pero seamos austeros, partamos con buenos caballos de 50 mil, eso alcanzaría para unos 300. Si nos bajamos a 20 mil por caballo, ya sería más interesante: 750. Los caballos de salto o de carrera, es probable que no sea el objetivo del gobierno. Vamos entonces a ver caballitos de 5 mil, ya llegaríamos a 3.000. Ese ya es un número que pondría susceptibles a nuestros vecinos. Ahora, si se compraron caballos sin pretensiones, de unos 1.500 dólares, la guerra está hecha. Tendríamos 10 mil caballos!! Un ejército montado de 10 mil, ya son palabras mayores. En todo caso, es indudable que la recepción a Evo Morales en las unidades militares, será apoteósica con tanto gallardo oficial en su corcel. Chúpate esa Kim Jon-ung.Ante la reserva oficial y cuando teorizamos sobre de cuántos caballos se compraron y de qué pedigrí, surgen los choferes con una factura que deja mudos a los más avezados estrategas gubernamentales. Señores de Mi Teleférico: venga el 50% de las acciones. Y no sólo eso, las utilidades del pingue negocio, les corresponde por derecho. Ellos son los más perjudicados debido a los usuarios que andan volando por el cielo paceño, en desmedro de sus movilidades más terrenales. El máximo dirigente del autotransporte, empilchado como amerita su nueva posición de diputado electo, con negra camisa Bonanno y estridente corbata, será el encargado de ponerle el cascabel al gato.Los gremialistas deben estar relamiéndose los bigotes ante el festín de demandas transformadas en derechos adquiridos este glorioso 12 de octubre. Lo más probable es que en concordancia con sus recién reconocidos hermanos cocaleros, pretendan «ampliar la frontera» para sus mercados informales y traten de explayarse en todo su esplendor, en todas y cada una de las avenidas de la ciudad maravilla.Por supuesto que La Ramada, hace rato que le echa el ojo al Cristo Redentor. Y la Cancha cochabambina, que ya es de por sí el mercado abierto más grande de Latinoamérica, irá por el record Guinness.Para el sector más empoderado y parte indivisible de la realeza masista -por ende los más pretenciosos-, el Tipnis es pan comido. Hasta es probable que exijan al Brasil los territorios timados en el Acre para plantar coca en beneficio económico de la humanidad toda.Preocupan un tanto los mineros, que por obra y gracia de la caída de los precios (los inestables chinos no son confiables) están al borde de un ataque de nervios por el dejá vu de la relocalización. Los mineros sin necesidad de dinamitar la sede de gobierno, seguro ya han decidido erigirse en los Barones del Uranio y que sean ellos y nadie más, los encargados de extraer del cantábrico cruceño, lo necesario para los planes de energía nuclear, el más extravagante anuncio de campaña. No olvidemos que nada menos que Ahmadineyad, fue el primero en abrir los ojos plurinacionales al delirar por el codiciado elemento. Claro que hay que enriquecerlo, lo que es fácil para este proceso de cambio que se vanagloria de ser su especialidad.Con los Juancito Pinto, computadoras regalita quita quita y vistosísimos fuegos de artificio, se ha enajenado a la mitad de la población boliviana. Se fabricaron un órgano electoral, que los favoreció con una suculenta yapa y los decretos de necesidad y urgencia continuarán para desmentir aquello de que todos somos iguales ante la ley. Con el tiempo, constataremos que es cierto el apotegma de que los gobernantes acompañan hasta la puerta de los cementerios, pero no entra en sus planes enterrarse con los demás.