Proyecto boliviano de litio rezagado ante Chile y Argentina

Industrialización a paso lento. Una publicación repasa el proceso de la implementación del proyecto, que fue puesto en marcha en 2008, y concluye que se gastan millones de dólares, para conseguir sólo una “pizca” de resultados.

EL DIARIO, La Paz

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La primera fase del proyecto de explotación de litio se cumplió con la puesta en marcha de la planta piloto, hace más de dos años. Foto archivo APG.

El Gobierno invertirá en Potosí $us 617 millones hasta 2018 para garantizar la industrialización del litio. “Es un crédito interno del Banco Central de Bolivia (BCB) y se ha aprobado el 30 de marzo para la industrialización del litio con 617 millones de dólares para el departamento de Potosí”, dijo el presidente Evo Morales el miércoles durante un discurso conmemorativo a los 470 años de fundación de la ciudad de Potosí.

Un artículo en un medio internacional de Saul Escalera PhD, y otro de un reconocido profesional del tema minero, Jorge Espinoza, coinciden en que el proyecto tiene demora, y los gastos a la fecha no se justifican.

El Reporte PGnet No. 407: ¿Fracaso del proyecto litio/potasio en Bolivia? De Saul Escalera, menciona el reportaje de “millones de dólares para una pizca de industria boliviana”, del analista alemán Christoph Sterz, publicado en un reportaje en idioma alemán sobre el proyecto litio de Bolivia en la Radio de Alemania (Deutschlandfunk) el 21 de enero de 2015.

La publicación repasa el proceso de la implementación del proyecto, que fue puesto en marcha en 2008, y concluye que se gastan millones de dólares para conseguir sólo una “pizca” de resultados.

“La explotación del litio está quedando rezagado, otros países como la Argentina, muy pronto gracias al gas natural boliviano, estará en condiciones de producir el carbonato de litio en cantidades, tal vez mucho más que Chile, y por supuesto más que Bolivia, nosotros seguiremos especulando. El gobierno de Evo Morales seguirá vendiéndonos ilusiones y seguirá gastando millones de dólares para conseguir solo una pizca de resultados”, señala parte del artículo.

Con ese artículo difundido en la “Deustchlandfunk” se enteraron muchos en Europa y Latinoamérica, del fracaso boliviano en el tan mentado Proceso e Industrialización del Litio ejecutado por la Gerencia Nacional de Evaporitas (GNRE). Son 7 años de despilfarro de los recursos del pueblo boliviano, sin resultados positivos, dice Escalera.

En su momento Espinoza, experto en el tema minero y ex autoridad de gobierno, escribió el 17 de junio de 2014 que es urgente evaluar el proyecto del litio, para conocer en detalle su estado.

Los resultados a la fecha no colman la expectativa de los expertos, aunque el gobierno señala que hay avances.

Es así, que esporádicamente, las autoridades del sector presentaban la primera batería, pero –según expertos- habría duda sobre el uso de materia prima de la planta piloto.

El experto en el tema hace un recuento en su artículo de las declaraciones de los responsables del proyecto y de autoridades, quienes mencionan la falta de técnicos especializados y experiencia en la materia.

Tanto Escalera como Espinoza coinciden en que el proceso para la obtención de carbonato de litio no era el apropiado, en su momento reconocieron autoridades del sector; además la implementación no era innovadora, y más bien era una copia de otros países.

El artículo publicado sobre el fiasco boliviano del proyecto litio del Salar de Uyuni no ha sido ninguna novedad para los expertos bolivianos, que en sendos artículos publicados en la prensa boliviana y otros medios de comunicación continuamente hemos expresado nuestra preocupación sobre el fracasado proyecto de recuperación de litio y potasio de las evaporitas del salar de Uyuni, dice Escalera.

“En efecto, en el caso del litio ya el año 2012 publicamos una nota editorial sobre el asunto, donde hicimos notar que el esquema de producción de litio y potasio desarrollado por la GNRE bajo la supervisión del Ing.Echazú eran meras copias de procesos utilizados para salmueras de otras partes del mundo, v.g. Searles Lake, Utah y Carlsbad en USA, Cauchari en Argentina, Atacama en Chile y Tibet en China y no veíamos ningún proceso innovador tal como fue anunciado por Echazú de la GNRE. Posteriormente, en otra nota editorial del año 2013 hicimos notar que el proceso desarrollado por el grupo Technikum de la UTAF y de la Universidad Freigbergh de Alemania es mucho mejor para la producción de carbonato de litio”, comenta Saul Escalera.

PAÍSES

También hay que recordar que varios países se ofrecieron a coadyuvar en el proceso para que el proyecto llegue a buen puerto, pero no fue aceptada y se empeñó el gobierno de ejecutar con sus propios medios.

Espinoza señala que a octubre de 2013 se habrían gastado 100 millones de dólares; ahora el Presidente Morales ofrece 617 millones de dólares para desarrollar el proyecto hasta el 2018.

Pasaron siete años de la puesta en marcha del proyecto y a la fecha los resultados aún no son alentadores.

Han pasado muchos años del inicio del proyecto de producción de carbonato de litio (Li2CO3) y cloruro de potasio (KCL), a cargo de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) en el Salar de Uyuni, y los resultados no son tan alentadores. En su momento, expertos en el tema señalaron que el desarrollo de este emprendimiento requería significativos recursos, que el gobierno no tenía, y expertos así como de tecnología.

La fabricación de baterías de litio para el accionamiento de automóviles eléctricos, etapa en la que recién pueden intervenir empresas extranjeras privadas, aún no ha llegado.

Espinoza recomendó en ese su artículo, que para evitar más gastos en ese proyecto, una evaluación para conocer en detalle en qué estado se encuentra.

Los expertos bolivianos a través de los años han criticado duramente los errores que ha cometido la GNRE a la cabeza del Ing. Echazu, y siempre reclamaron que el Ministro Navarro del Ministerio de Minería y Metalurgia debía haber supervisado el proyecto en forma adecuada y responsable.

“Como siempre, hemos actuando como técnico boliviano de alto nivel que ama a su país y le preocupa el asunto porque, parece que existe un total bloqueo alrededor de Presidente Evo para que no sepa nada sobre cómo anda el proyecto litio/potasio manejado por Echazu, mientras que el Gobierno Nacional desde hace 7 años sigue gastando dinero en un proyecto técnicamente dudoso”, opina Escalera.

TEMA DEL POTASIO

La historia es similar para la producción de cloruro de potasio elaborado por la GNRE, situación que analizamos en una nota editorial publicada el año 2014 (ver REPORTE PGnet No. 387 de Enero, 2014), donde manifestamos que llamaba mucho la atención que la Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos (GNRE) haya contratado en forma directa y pagado 4,8 millones de dólares a la consultora alemana ERCOSPLAN – financiados con recursos del crédito del Banco Central de Bolivia (BCB) – para el diseño de una planta de flotación para producir 700.000 toneladas por año de cloruro de potasio (KCl) con 95 por ciento de pureza, a partir de la salmuera del Salar de Uyuni. También dijimos que si la licitación hecha por la GNRE hubiera sido abierta las consultoras bolivianas en ingeniería habríamos respondido positivamente garantizando calidad de trabajo y prontitud de entrega del diseño y especificaciones de la planta de flotación, e inclusive ofertando precios más económicos que la ERCOSPLAN de Alemania.

Artículo de Saúl Escalera PhD, Asociación de Inventores de Bolivia.

CIFRAS

La inversión se enmarca en DS del 1 de abril de 2008, la industrialización del litio. El Jefe de Estado informó que para iniciar la construcción y equipamiento de una planta industrial de Potasio en el Salar de Uyuni se invertirá 780 millones de bolivianos en esta gestión, en 2016 alrededor de 313 millones y en 2017 al menos 198 millones.

“En esta construcción y equipamiento de la planta industrial de flotación  total se va a invertir 1.252 millones de bolivianos”, precisó el Mandatario. En el caso de la construcción de la planta de bicarbonato de litio, Morales dijo que en esta gestión se invertirá 41 millones de bolivianos, el próximo año 350 millones, en 2017 180 millones y en 2018 30 millones de bolivianos, “haciendo una inversión total de 601 millones”.